Hierros perimetrales ó de hoja…?

La pregunta que nos hicimos, nos hacemos y nos hacen muchos amigos que se inician… ¿qué es un palo de hoja ó forjado? O: ¿en qué se diferencian con los perimetrales…?

Pues bien, un palo de hoja (‘blade’) ó los llamados hierros ‘forjados’ son los primeros palos de Golf que datan de la época del 1900, que hasta hoy nos acompañan, salvando las distancias en las tecnologías y métodos de fabricación actuales; que poseen una cabeza que proviene de una pieza de acero moldeado y drásticamente aplastado en caliente, a través de prensas, hasta obtener la forma buscada. Luego son convenientemente limados y finamente ajustados hasta lograr su acabado final. Leer más …

Publicado: 10 octubre, 2024 - Por admin - Leer mas...


Pensar en Golf… y sin hablar.

 

Marcelo H Barba

Mientras jugamos, probablemente hacemos cosas que son incompatibles con las metas que nos fijamos. ¿Verdad…?

648175-viejo-golfista-que-empuja-su-carrito-cuesta-arriba

Esto es cuando queremos jugar bien y tener un buen score, pero no somos consecuentes con nuestras actitudes ni contribuimos mínimamente para que podamos lograr nuestro objetivo. Leer más …

Publicado: 24 septiembre, 2024 - Por admin - Leer mas...


Cómo ganar algunos golpes…

 

Marcelo H. Barba

En realidad no existe una receta mágica para ahorrarnos golpes en un partido de Golf; en todo caso se trata de respetar un conjunto de situaciones que pueden ayudarnos muy positivamente a lograr ese objetivo.

337788_M08

Mis pensamientos y convicciones me llevan a pensar que todo, en definitiva, se trata de nuestra actitud es decir, de querer y de proponernos a nosotros mismos cambiar en algo para obtener otra cosa diferente.

Obvio que la pregunta que sigue es: ¿en qué deberemos cambiar o qué cosa deberíamos cambiar?

Para ahorrar golpes en nuestras ansiosas vueltas de Golf de los fines de semana (para sumar 5 golpes menos, siendo conservador), podemos iniciar la lista por aquí:

a) Comencemos a jugar a partir de las 10 de la mañana. Entre dicha hora y el mediodía es el mejor horario para una serie de circunstancias que nos beneficiarán en el ahorro de golpes.

La explicación más simple es que a esa hora no nos encontraremos con humedad excesiva en el pasto. El piso mojado por el rocío, se irá secando a medida que el sol caliente la tierra. Parecerá obvio, pero cualquier cosa que ruede sobre un pasto seco rodará más que en el mojado… y ni hablar de los greens, porque allí experimentaremos todas las sensaciones de la humedad, desde la pelota que pica, se hunde, corre poco y siempre nos quedamos cortos del hoyo; hasta el otro extremo (según avanza la mañana) donde la veremos rebotar como picando sobre un tambor y deslizándose como si fuera por encima de un vidrio cuando todo está seco y caliente…

Por último, el hecho de salir a jugar más tarde nos dará la posibilidad (no despreciable, por cierto) de dormir y descansar unas horas más, esas que a veces necesitamos y no podemos disfrutar en nuestra cama. Podremos tomarnos un buen desayuno, en lugar de salir apurados con un café en la boca, y alimentarnos un poco mejor para sostener las energías que necesitaremos.

Llegar descansado a la cancha de Golf nos otorga un “hándicap” por sobre quienes comenzaron hace tres horas al amanecer, que supuestamente estarán mal alimentados, casi vestidos con sus pijamas y en pantuflas…

b) Si a pesar de todo insistimos en despertarnos con los primeros rayos del sol, o nos echan de la cama… tampoco salgamos a la cancha temprano. Aprovechemos la ocasión para practicar unas 30/50 pelotas en la zona de práctica. Eso nos aflojará el chasis, las articulaciones y nos dará una primera sensación de juego antes de poner nuestra pelota sobre el tee del 1.

c) Una vez parados sobre el tan esperado tee del 1, aquel que nos terminará de despertar con una bofetada de realidad, haciendo que nuestros primeros tiros sean despreciables… mi consideración entonces, para ahorrarnos otros golpes adicionales es simple: Olvidémonos del Driver por un rato.

Observemos más detenidamente nuestra bolsa de palos y escojamos cualquier otro que no sea el driver, a pesar de que tengamos frente a nuestros ojos un tremendo y largo Par 5… Sin miedo, tomemos nuestro hierro 7 (es un ejemplo) y ejecutemos un humilde tiro de 130 yardas, que no es tanto pedir.

Si todo funcionó como pienso… la bola habrá aterrizado en el medio del fairway sin ningún problema adicional (de esos que suman multas por irse al agua, por fuera de los límites o a un hermoso y húmedo bunker).

Mientras vamos entrando en calor y comenzamos a sentir las sensaciones del Golf, miremos al resto de los acompañantes (los que irónicamente se asombraron cuando nos vieron ejecutar la salida con un hierro). Ahora disfrutemos en silencio los destinos aventurados de cada cual, pero ni hagamos una mueca, sólo pensemos en que nos ahorramos un golpe… y apenas comenzó la vuelta.

Lo que sigue, dependerá de nuestro ánimo que seguramente estará mejor que al comienzo; de la distancia del hoyo y de las ganas que tengamos de pegar un hermoso 2do golpe con nuestra confiable madera 5 o 7…

d) Hace calor… hidratémonos. Aquí no hay secretos ni alternativas.

Llevemos siempre una bebida y tomemos un par de tragos cada 20/30 minutos, aunque no sintamos sed. Es fundamental estar hidratado para lograr una buena concentración. Cuando aparece la sensación de sed lamentablemente es tarde… y si la cosa avanza en esa dirección, en minutos más tendremos más ganas de tirarnos debajo de un regadero que de pegar un buen tiro.

e) Caminemos ágilmente, pero saquemos de nuestros bolsillos cualquier cosa que haga ruido (llaveros, monedas, etc.), apaguemos el celular o pongámoslo en modo vibrar y pidámosle a nuestros acompañantes que hagan lo propio. Pensemos más, detengámonos y observemos un poco más de lo habitual antes de ejecutar el tiro, luego volvamos a caminar ágilmente. Mantenerse activo en una caminata ágil impedirá la pérdida de calor en nuestros músculos y eso, es otro secreto importante para cuando estemos pegando y necesitemos potencia.

f) Hagamos un paso ‘frugal’ por el bar del hoyo 9. Una fruta, una bebida, una visita al baño y nos vamos. Evitemos un encuentro sibarita con los amigos de siempre y cambiemos en algo nuestra costumbre en ese sentido… cuanto más comamos, más tardaremos en digerirlo; nuestra sangre estará distraída ‘allá abajo’ tratando de resolver cosas del cuerpo en lugar de irrigar y mantener concentrado a nuestro cerebro.

g) Existe un ejercicio mental importante para no arrastrar nuestras miserias al próximo hoyo y seguir así, de hoyo en hoyo, recordando lo mal que nos fue, perdiendo la concentración de lo que vendrá y lo que está por resolverse en el presente. Practiquemos el mecanismo de hacer de cuenta que justo recién ahora comenzamos a jugar (aunque estemos por salir del hoyo 6, no importa); borremos el mal recuerdo inmediato a como dé lugar, pongamos nuestra cabeza en blanco y pensemos que acabamos de comenzar el partido.

h) El ahorro se pone sabroso (el ahorro de golpes digo) sobre el mejor lugar del campo: En el Green…

A esta altura de los acontecimientos, supongo que todos los que nos consideramos medio fanáticos le habremos dedicado unos cuantos minutos de práctica al putting-green, intentando tomarle la mano a las velocidades del pasto y a identificar cómo estamos de precisos con nuestra puntería. En lo personal, considero que invertir ese tiempo de práctica antes de salir a jugar evitará que nos sorprendamos cuando nos enfrentemos al Green verdadero del primer hoyo (aunque convengamos y coincidamos, en que no todas las zonas de ‘putting’ de los clubes se asemejan a los verdaderos greenes que posee el campo).

Digamos otra vez -como lo leímos y nos lo dijeron tantas veces- que tenemos que recurrir inexorablemente a una rutina confiable que nos permita: marcar y limpiar la pelota; observar lateralmente si sube o baja la línea; ídem para los costados tratando de ver si cae a la derecha o izquierda; hacer un ‘putt-swing’ de práctica para medir la potencia que le daremos; en fin, hasta podríamos incorporar la rutina de acomodarnos los calzones tal como lo hace el tenista Nadal antes de ejecutar su saque.

Lo importante de todo esto, sobre el Green, es no innovar. Tomemos nuestro putter como lo hicimos siempre y peguemos como pegamos siempre. Lo remarco así, porque si queremos ahorrarnos golpes, las prácticas de nuevas posiciones, golpes, grip de las manos, etc., deberíamos hacerlas antes y sobre un Green de práctica.

Cualquier cosa que nos distraiga o nos saque de concentración, debería ser una alarma interna que nos indique que deberemos revisar todo nuevamente, no toda la rutina, sino los ángulos, direcciones y potencia del golpe.

Si tenemos dudas de nuestra potencia (un factor generador de golpes adicionales) nunca, jamás, nos quedemos cortos del hoyo, es decir, es preferible pasarnos y volver, que frustrarnos por no haber llegado. Para aquellos casos en que la pendiente sea a favor del hoyo y nuestra pelota se encuentre por encima del mismo, hagamos de cuenta que el hoyo está una palma más cerca de la pelota de lo que realmente está.

Otro consejo práctico muy útil, es observar a los demás. Aunque parezca una tontería, el hecho de mirar y analizar la rodada y caída de cada uno de los tiros que nos preceden, nos ayudará a calcular nuestras variables. A veces vemos a golfistas que se apuran por ejecutar primero que otros, otras veces los vemos distraídos sin prestarle atención ni a la velocidad de caída que tienen ciertos tiros difíciles, en fin… como dice el refrán “Mirando se aprende mucho” aquí es 100% aplicable pero reformulándolo diría: “mirando al Green nos dejará conocer algunos de sus mil secretos”.

Cuando subimos al Green y aún persiste la humedad y rocío de la mañana, en su superficie hallaremos otra señal… allí habrán dejado sus imperceptibles líneas de rodada los golfistas anteriores a nuestra línea; y esas sutiles marcas podrán ser de gran ayuda para rectificar alguna de las caídas y potencias que originalmente nos imaginamos.

A bajar esos golpes de más y mis deseos de excelente Golf para el fin de semana.

Marcelo H. Barba

 

Publicado: 3 julio, 2024 - Por admin - Leer mas...


Los Temas a Evitar

Marcelo H Barbajugadores-golf

 Puede que tengamos la suerte de jugar juntos con nuestros amigos y compañeros de siempre… o no. En cuyo caso, tendremos la oportunidad de compartir nuestra experiencia con otras personas que recién allí conoceremos.

 

Normalmente uno sigue el protocolo de la educación y del respeto, comenzando por presentarse y saludar amablemente a quienes luego serán nuestros acompañantes durante los próximos 18 hoyos, inclusive intercambiando las tarjetas de score entre los jugadores. Leer más …

Publicado: 24 abril, 2024 - Por admin - Leer mas...


Y ahora… para Seniors (por no decir ‘viejitos’)

 Marcelo H Barba

Notas atrás, compartimos sugerencias y experiencias relacionadas con buenos profesores, profesionales y algunos consejos para quienes se iniciaban y hacían sus primeras salidas al campo de Golf.

Unknown

Ahora intentando un equilibrio, hablaremos de los mayores, de quienes ya transitaron y acumularon sensaciones y están en la otra punta de la recta; de ese largo camino que emprendimos y aún estamos transitando con la ilusión de no terminarlo nunca.

En ciertas ocasiones, sea por temas de salud, de los huesos y articulaciones y de esas malditas cosas que se gastan… se nos hace difícil mantener una frecuencia de juego mensual. Quiero decir, ir los cuatro fines de semana, o los cuatro sábados del mes o quizá sólo algunos domingos. Y ello sucede, porque de lunes a viernes no hay tiempo suficiente para reponernos al 100%.

Entonces… nos ungimos con cremas mágicas ‘anti-algo’ o nos tragamos un par de pastillas ‘potentes’ que ayudan a tapar los malestares, pero lamentablemente nos afectan otras partes del organismo. Qué lucha señores…

Mientras viajo rumbo a la cancha (porque a pesar de los achaques sigo insistiendo) en un sábado primaveral y radiante, voy pensando en prepararme mentalmente, es decir, aceptar sin tanto tormento y con más de sabiduría, que estos episodios de salud –inevitablemente- se presentarán con alguna frecuencia y habrá que aprender a convivir con la patología. Otras opciones no tenemos…

Más allá de aceptar (a veces no tan dócilmente) que uno va perdiendo algo de potencia y distancia, confieso que también algunos días no logro completar 18 hoyos… pero eso no es molesto; al contrario, me retiro bastante bien y entero en el bar del 9… prefiero abdicar ahí que cargar con dolor de rodillas por un par de días; además, el bar es el punto más cercano al vestuario…

A pesar de ello me siento un tipo feliz… Por el placer de estar en contacto con la naturaleza; por la alegría de compartir el Golf con mis ‘infaltables amigos de siempre’; por seguir practicando este ‘vicio’, que ni me obliga a ser mejor, ni más rápido ni competitivo con nadie, sólo a estar atento con el campo que circunstancialmente deseo conquistar, haciéndole algunos pares (y si se distrae… algún birdie).

Todo es un proceso y lo acepto como parte de los cambios que va sufriendo nuestro cuerpo. Sería necio no hacerlo. Doy gracias que la mente (gracias a Dios) no se deteriora a la misma velocidad que el físico, porque de otra forma ni sabríamos quiénes somos ni a qué vamos al Golf.

Uno se resiste un poco y todavía piensa que sus músculos, nervios y huesos seguirán respondiendo inmediatamente a las órdenes que les envía el ‘coco’, pero la realidad es que reaccionarán más tarde o quizás más débilmente.

Pero en todo caso, pensemos que siempre hay alternativas.

Tanto como aquel novato, que oportunamente necesitó ayuda de un buen tutor o profe, que lo guiara en su crecimiento, resulta que… ahora nosotros… también requeriremos un apoyo profesional (es lógico y natural) para adecuar nuestro juego al cuerpo (¿o será el cuerpo al juego?) y a esos elementos que siempre utilizamos desde hace tantísimo tiempo y jamás pensamos en adaptarlos.

Desde mi punto de vista, existen dos aspectos (o tal vez más…) por el que deberíamos encontrar alguna solución:

  1. Desde el Físico y la Mente: Si bien es un tema personal, no obstante, cada uno sabrá cómo se siente con su cuerpo, si lo cuida lo suficiente; si se alimenta correctamente; si necesita alguna visita al médico, con análisis clínicos, dietas, refuerzos vitamínicos, etc.; ya sea para mantener o recuperar su estado y rendimiento físico; pero siempre, dependerá mucho de la atención que le demos a las ‘alarmas’ internas que recibimos y nos alertan de alguna rápida “entrada a boxes”, como en la F1…
  2. Desde nuestros palos: Este punto en particular no depende de nosotros, o por lo menos no tanto; porque estaremos limitados a opinar y transmitir esas nuevas sensaciones que experimentaremos, cuando nos hagan probar otras alternativas más adecuadas a nuestras posibilidades ‘reales’.

Serán los profesionales (con sus propias metodologías y elementos) quienes en definitiva nos midan y recomienden algún cambio, como por Ej.: bajar la dureza de varillas de los palos, porque ‘antes’ usábamos varas muy rígidas y ahora (con nuestra velocidad de cabeza de palo) necesitaremos durezas menores y flexibles para sacar el máximo rendimiento a cada golpe.

Obvio… también nos ofrecerán sus consejos para corregir aquellos movimientos erróneos o viciosos que (en un 99% de los casos) sin quererlo, fuimos adquiriendo e incorporando para corregir o creer que así eliminábamos ciertas debilidades.

Cuesta un poco, pero en definitiva hay que aprender a ‘escuchar’ lo que nos dice el cuerpo…

Estamos a tiempo de tomar buenas decisiones con pocos ajustes técnicos y eso nos dejará más satisfechos con los resultados que obtengamos.

Tampoco dejemos de visitar dos sitios: el consultorio médico y la tienda de Golf especializada en “Fitting”, ya que en esos dos lugares seguramente encontraremos soluciones para adecuar y sintonizar nuestras nuevas fortalezas.

No escapamos… ni en la etapa de comienzo, ni en la del final… así es el Golf y será difícil prescindir de la ayuda especializada.

Que tengan un magnífico juego y ojalá puedan ser 2 o más en el mismo mes… (ojo, somos mayores y sólo me refiero al Golf).

Pero no dejen de verse, como todas las semanas, con los amigos de siempre..!!

Hasta la próxima.

Marcelo H. Barba

 

 

 

Publicado: 23 abril, 2024 - Por admin - Leer mas...


Jugar sin la cabeza…

Marcelo Barba

Tantas veces hablamos, leímos y escuchamos cosas sobre la influencia que tiene nuestro estado mental en el Golf… sin embargo no llegamos a comprender cabalmente qué es lo que uno siente en ese proceso real. Este efecto -obviamente- se trasladará y contagiará al resto de nuestras actividades que requieran cierto nivel de concentración. Acabo de comprobarlo personalmente.

Por diferentes circunstancias -que ya no vienen al caso recordar- hace unos meses pasé por el mal rato de quedarme sin trabajo. A pesar de que tenía la promesa de volver a firmar otro contrato, mientras aguardaba ansioso a que sucediera, el tiempo pasó tan lentamente que me pareció una eternidad. Experimenté un bajón anímico que arrastró más pensamientos y actividades. Leer más …

Publicado: 13 junio, 2023 - Por admin - Leer mas...


Atreverse…

Marcelo H. Barba 

Siempre hay una salida, siempre… Si señores, o la enfrentamos o la resolvemos ‘lateralmente’, pero dependerá de nuestra confianza y disposición mental. Hablo en este caso, de las situaciones que encaramos al decidir cruzar el agua.

Unknown

Salvo pocas excepciones, no existen obstáculos de agua que no puedan salvarse por el lado más débil, es decir, acercándonos al borde donde comienza el agua o ejecutando un buen tiro hacia alguno de los lados del amenazante lago. Pero como dije, todo es cuestión de confianza y disposición mental. Leer más …

Publicado: 15 junio, 2022 - Por admin - Leer mas...


Nuestro querido-inseparable “Celu”

Marcelo H Barba

En un intento más por lograr un buen clima de juego y además, si es posible un aceptable score, dediquémosle un par de minutos de análisis a uno de los elementos más utilizados en este siglo: El Teléfono Celular.

jugador-de-golf-femenino-que-habla-en-el-teléfono-móvil-mientras-que-juega-golf-79416808

A pesar de que no termine de convencer a la mayoría de los usuarios, créanme por favor, que mientras jugamos al Golf e intentamos (a veces infructuosamente) concentrarnos en hacer un swing aceptable, en analizar las caídas de un green o en pegar un maravilloso driver… el sonido que muchas veces emite nos saca de toda abstracción y termina por irritarnos.

No voy a discutir con mis familiares ni amigos, ni conocidos o eventuales acompañantes de juego, cuando nos encontramos en un campo a punto de disfrutar sus 18 hoyos, sobre su verdadera utilidad, primero porque yo mismo lo llevo encima y a todas partes. De hecho lo considero algo inseparable de mis pertenencias, a tal punto que prefiero olvidar mis documentos, llaves o billetera antes que el celular.

Lo que trato de decir con la mayor humildad posible, es que por simple amabilidad y cortesía hacia los demás, podríamos reducir el volumen de sus sonidos o dejarlo mudo y en vibración, ya que sus sorprendentes e inoportunos “ring-tones” afectarán a los demás.

Lamentable y a su vez irónicamente, esto sucede no sólo en Golf.

Hace unos días estábamos muy contentos, compartiendo el casamiento de unos amigos, escuchando con absoluto silencio y respeto las palabras emocionantes de un religioso que recordaba momentos de la vida de la pareja, cuando en pleno silencio de los asistentes se oyó el canto de un coro que intentaba darle un marco especial a dicha boda, pero inmediatamente después y con el mismo efecto de reverberación que imponen los templos, se oyó claramente el insolente tono de un celular que reproducía a Omero Simpson gritando “Contesta de una vez…desgraciado!!!…” Luego de las miradas y gestos hacia el desafortunado propietario, que se retiraba rápidamente del sitio pidiendo disculpas como podía (tarde…), en ese día no volvimos a verlo ni a kilómetros de distancia.

Pasa lo mismo durante un solemne discurso, en el momento menos oportuno; mientras asistimos a algún evento formal; en el cine y en la mejor parte de suspenso… en fin, sucede en todos lados y aunque nos asombre, ya existen avisos de cortesía en muchos sitios, donde se solicita a todos los asistentes el apagado de sus celulares.

¿Pero por qué no hacemos nada en los campos de Golf…?

Imaginémonos las reacciones de algunos profesionales al momento de lograr su máximo nivel de concentración, por ejemplo sobre el green, si justo antes de ejecutar su putt, sonara un cómico y contagioso ritmo de cumbia desde alguno de los celulares que normalmente los rodean…

Para colmo de “bienes” la tecnología hizo -y seguirá haciendo- mucho a favor de los celu, convirtiéndolos en cuasi computadores portátiles, que nos avisan de innumerables eventos, no sólo de llamadas telefónicas, sino de redes sociales, chats, y muchos otros acontecimientos que generan alarmas y sonidos varios.

Votemos (los golfistas por lo menos) por silenciar los aparatos que llevamos encima y hagamos un esfuerzo extra por solicitarle a quienes nos acompañen en la línea que también los pongan en vibración.

Nadie debería sentirse molesto, al contrario, agradecidos no sólo por el silencio logrado, sino porque sus valiosos “tiempos de escape” de su rutina; del trabajo y de las inoportunas interrupciones familiares, se verán de alguna forma protegidos durante unas horas -por lo menos- mientras dure el inolvidable encuentro de Golf de los fines de semana; porque en realidad… si acaso existiera una verdadera y urgente necesidad de ubicarnos, siempre podrán hacerlo llevemos o no nuestro celu encima.

O probemos, por nuestra salud mental y concentración, olvidarnos nuestro celu en el automóvil por sólo unas horas…!

Hasta la próxima y excelente Golf para todos.

Marcelo H. Barba

 

Publicado: 18 mayo, 2022 - Por admin - Leer mas...


Golf en ‘rosa’…

Marcelo Barba

A partir de lo que voy a escribir, seguramente obtendré la antipatía de algunos lectores, pero prefiero ser sincero y decir lo que pienso antes que cualquier otra cosa.

pensamiento-positivo-golf-1

Voy a ingresar a una zona difícil, sobre todo porque reconozco que vivimos en un mundo cambiante y acelerado, donde todo parece ser cuestionable y reformulable, hasta lo dogmático. Leer más …

Publicado: 13 abril, 2022 - Por admin - Leer mas...


¿Probaste verte a ti mismo…?

Marcelo H Barba

En realidad esta nota debería llamarse “Usando la Tecnología”; esa que siempre llevamos con nosotros y a veces no sabemos cómo sacarle el jugo de una forma más aprovechable. Me refiero a nuestros aparatos celulares inteligentes (ya no digo más teléfonos…) porque se han convertido en puras estaciones de tecnología, capaces de hacer de todo, además de actuar como teléfonos tradicionales.

claude-harmon-screenshot-e1516992216331

Sin ánimo de atrasar el juego, la propuesta es que encendamos y grabemos algunos videos de nuestros swings. Obviamente, que la cosa será más entretenida si lo hacemos entre jugadores amigos, pero consideremos lo siguiente:

Mientras cada golfista que compone la línea se prepara, adopta su stance, realiza dos o tres swings de práctica y finalmente ejecuta su tiro (de cualquier hoyo y sitio), existe un tiempo ‘muerto’ en los acompañantes que esperan por su turno, que podría aprovecharse para que alguien encienda su “Smart-Phone” y registre esos segundos de ejecución.

Si bien podríamos grabar cualquier ejecución, el mejor sitio de espera de todos los jugadores (antes que se dispersen en búsqueda de sus propias pelotas) es en el tee de salida de cada hoyo, aunque eventualmente también existan otras oportunidades donde algunos estén lo suficientemente cerca -uno del otro- como para ‘filmarse’…

En principio, estas acciones no deberían producir ningún atraso, ya que no estamos cargando más segundos a la espera y preparación de cada tiro.

Una buena recomendación sería, designar de antemano a un responsable por ‘filmar’ las acciones, preparado y enfrentando al ejecutor -como si fuese un profe frente a su alumno- a una distancia lógica.

La siguiente propuesta (aunque sea ridículo, vale aclararlo) es que no haya segundas ni terceras tomas del mismo cuadro. La idea no es transformar un partido de Golf en un set de filmaciones.

Es decir, se graba ‘la toma’ tal y cual salió, sin posibilidades de repetición, aunque en realidad si lo analizamos, tendremos tantas oportunidades de registro como de golpes que realicemos en los 18 hoyos… (Si hay alguien cerca que desea hacer de filmador y no le agregamos tiempos a la ejecución).

Pienso que lo óptimo sería tomar sólo 4 o 5 escenas ‘claves’ de nuestras habilidades: 1) El swing de salida de algún hoyo; 2) un swing del 2do. tiro desde el fairway; 3) uno desde el rought; 4) otro desde un bunker, y si realmente hay tiempo… 5) alguno de ejecución del Putter. Ya está, con eso podremos trabajar mucho en nuestro swing (y pasarla bien).

Si luego de finalizar el juego, tranquilos (solos o en grupo de amigos) tuviéramos la posibilidad de “ver” fríamente lo que hizo cada uno, en cada oportunidad ‘clave’ y en sus distintos tipos de swing, no sólo nos divertiríamos, sino que además aprovecharíamos cada circunstancia para aprender más sobre nuestros errores, que seguramente advertiríamos con mayor facilidad a través de un video casero, que lo único que pretendió fue registrar con naturalidad cada ejecución.

Ya me imagino los preparativos del grupo de golfistas… vayan preparados este fin de semana para realizar algo distinto y divertido, con el valor agregado que cada uno le quiera poner a su nueva forma de aprender mirándose a sí mismo…

Buen Golf, pásenla bien y que lo disfruten todos.

Marcelo H. Barba

Publicado: 12 mayo, 2021 - Por admin - Leer mas...


EL PUTT

Ten – Golf

logo tengolf

Vea Golf en Vivo

golf en vivo

MAMBAS CATERING

logo mamba

Bienvenidos

Contáctenos

Si desea enviar alguna sugerencia o comentario has click aquí

Ranking Mundial