S.O.S. UN PROFESOR POR AQUÍ, POR FAVOR…!!

Marcelo H Barba

(Continuación de “La importancia de un buen Profesor”)

Días atrás compartimos unas líneas relacionadas con los recuerdos y la necesidad de contar en algún momento de nuestra formación, con la asistencia de un buen profesor.

 4869_golf-instructor

Me había comprometido en continuar con este tema para compartir, más que nada, mis propias experiencias y ofrecerlas para quienes quieran aprovechar algunos ‘atajos’ y ahorrarse unos dineros…

Comenzando con esta 2da parte, voy a ser sincero y decirles que no se puede aprender Golf sólo tomando clases, aunque lo hagamos con el mejor profesor del mundo. Eso es –solamente- una porción del aprendizaje.

Así como alguna vez tuvimos la oportunidad de enfrentarnos a un simulador (de avión, moto, automóvil o de Golf) e intentamos entender y comprender cada uno de los comandos que aparecían frente a nuestra vista, no podremos decir que dominamos ninguno de esos dispositivos virtuales, si además, nunca tuvimos la posibilidad de realizarlo “en vivo”, es decir, sentarnos frente a un auto real (por Ej.) y probar cómo funciona cada uno de los elementos que supuestamente aprendimos en las clases ‘virtuales’.

Pasa lo mismo cuando deseamos asimilar otro idioma. Del mismo modo también, será complicado aprenderlo y dominarlo, si solamente lo hacemos a través de los libros, de un profesor y de algunos videos. Inevitablemente necesitaremos “el vivo”, es decir, convivir algún tiempo con las personas y en el mismo sitio donde se desarrolla y se utiliza el idioma que intentamos aprender. De otra forma y con mucha suerte nos convertiríamos en expertos teóricos que sucumbirían ante el primer diálogo real…

No se aprende Golf con ningún libro, ni revista especializada, ni memorizando todas sus reglas; ni tampoco mirando los cientos de videos de los mejores profesionales, desde que comenzaron a jugarlo.

Pero todo lo anterior irónicamente, resulta indispensable para entenderal Golf… no obstante, no es suficiente…

En primera instancia recurriremos a nuestros ‘amigos-golfistas’ y quizás también a nuestro primer instructor de Golf, el que con dos o tres sesiones nos enseñará lo básico como para impactar decentemente una pelota, en un sitio de práctica razonablemente adaptado, con una coqueta alfombrilla para pararnos y colocar nuestras pelotas sobre un ‘tee’; frente a un balde de 50 o 100 pelotas duras, abolladas y lastimadas por miles de golpes. Y con eso pensaremos que ya está…

Luego de una larga ‘temporada’ en esos Driving de práctica, simulando al Golf, hasta podríamos llegar a convencernos de haber conocido y podido dominar algunas técnicas y golpes… Y no está nada mal que así sea.

Pero en algún punto de nuestra ‘capacitación virtual’ llegará el día… más temprano que tarde y no podremos contener nuestra ansiedad. Entonces, saldremos a recorrer un campo real de Golf por 1ra vez, obviamente con alguien que nos apadrine y franquee el acceso. Que esté dispuesto a pasar un inolvidable día junto a nosotros.

A ese punto de nuestra instrucción seguramente seremos poseedores de una hermosa bolsa, de un set de palos, de nuevos y lustrosos zapatos, muchas pelotitas, una vistosa gorra, guantes y demás atuendos que el ‘protocolo’ nos contagió. Así estaremos dispuestos –sin dormir- desde la noche anterior para hacer el debut tan esperado…

Llegó el momento. Ahora pondremos a prueba lo que aprendimos, enjaulados y practicando en un Driving que jamás borraremos de nuestra memoria. Pero… Casi inmediatamente nos enfrentaremos a la realidad.

Nada de lo que supusimos que funcionaría lo hará como pensamos. Habrá pasto real bajo nuestros pies, viento, sol, humedad, barro, gente jugando y otras tantas más mirándonos en el tee del 1… (y eso nos hará sentir fatales)

Apoyaremos la pelota, listos para iniciar el hoyo 1 y luego de dos o tres swings de práctica -o de nuestro mejor revoleo artístico del drive- impactaremos la bola (hacia algún lugar del Planeta…). Nos invadirán unas irresistibles ganas de irnos antes de seguir recorriendo el campo, pero gracias a la calma que nos transmitirá quien nos acompañe, terminaremos de convencernos de seguir avanzando hacia el green, preocupándonos por no realizar más de 14 ejecuciones para meterla en el hoyo-1.

S.O.S…!!!  ¿Qué hicimos mal? ¿Qué cosa nos faltó…? ¿Estuvimos aprendiendo Golf, o acaso qué…?

Todos los comienzos en general se presentan algo traumáticos… tal vez, esa sensación sea en definitiva el ‘incentivo’ que necesitamos para comprender mejor lo que sigue.

Entender la necesidad de ser asistidos por un Profesor, a diferencia de aquel valiente instructor que oportunamente nos dio acceso a las primeras herramientas.

Y aquí viene lo importante:

Cuando tomemos la decisión de recorrer un campo real junto a un Profesor, este buen profesional comenzará por cuidar mucho nuestro aspecto mental, anímico y el fortalecimiento del amor propio. ¿Cómo lo hará…?

Pues bien, nos acompañará pacientemente en los días y horarios donde prácticamente nadie juega y la cancha parece estar a nuestra entera disposición, sin presiones ni miradas, sin tiempos perentorios, sin público… tomándonos los tiros que necesitemos cada ocasión que ejecutemos, pisando y sintiendo una verdadera cancha de Golf bajo nuestros pies.

Nos ayudará a seleccionar el mejor palo para la salida de cada hoyo, a interpretar los carteles que indican (en cada tee) las distancias y dificultades; a tomar un buen ‘stance’ de acuerdo al nivel del piso de la salida; a incorporar las 1ras sensaciones de distancia y de potencia para conocer mejor lo que puede ofrecernos cada palo de la bolsa, en fin, hasta llegaremos a enfrentar las situaciones más clásicas para entender la correcta aplicación de reglas y multas, sea por sacar la pelota de límites, por hundirla en un lago, por aterrizar en un bunker y por dejarla –por Ej.- pegada al tronco de un árbol que justo está en línea con nuestro objetivo.

Mientras vayamos caminando juntos, golpe a golpe (como dice Don Serrat), también aprovecharemos esos imperdibles minutos para fortalecernos en cuestiones relacionadas con la ética y cortesía, dialogar sobre las situaciones donde deberíamos ceder el paso a quienes juegan atrás, respetar el honor de las salidas en cada tee de cada hoyo, así como el turno de ejecución en el campo y sobre el green… y mil cosas más que solamente incorporaremos a nuestro saber, si lo hacemos en compañía, en paz, tranquilidad y la belleza que además nos transmite este ejercicio de recorrer un campo.

No recuerdo bien ni puedo precisar cuántas fueron las veces que realicé estas experiencias con mi Profesor; no obstante, tengo la imagen clara de la 1ra vez que participé de un juego real, con otros jugadores, en una cancha hermosa, con mucho público… mis sensaciones de ‘inicio’ no fueron (tan) traumáticas y hoy reconozco que cuando enfrenté el tee del primer hoyo estaba mejor preparado y mentalizado, como si estuviera con mi Profesor…

Les aseguro que cuando iba a ejecutar mi 2do golpe ya no tenía mariposas en el estómago, ni sensaciones de temor y mi amor propio habían mejorado… a pesar de haberla enviado al rought con un asqueroso ‘slice’ (que luego, con el tiempo y esfuerzo pude aceptar y luego domar).

De aquellos primeros momentos a hoy, han pasado años, no obstante recuerdo y rescato la esencia de un mensaje claro que proviene de mi viejo Profesor: “Tienes que tomar la valiente decisión de salir a una cancha real. No es bueno pasar tantas horas simulando en un sitio de práctica; y del mismo modo, aceptar mansamente que para crecer bien (en experiencias de Golf y en otras cosas de la vida) a veces necesitamos de la ayuda de un tutor, como esos que les ponen a las plantas para asistirlas en sus primeros meses de crecimiento…”

Más adelante seguiremos compartiendo algunas anécdotas divertidas y consejos, que alguna vez recibí y me han dado muchas satisfacciones en la vida y el Golf, aunque aun (irónicamente) no me considere buen golfista. Intentaré traer un tema interesante y polémico: “¿Qué pretendes del Golf…?”

Buen fin de semana para todos, junto a sus amigos y quizá…  esta vez acompañados de un Profesor.

Marcelo H. Barba

Publicado: 4 mayo, 2021 - Por admin - Leer mas...


La importancia de un buen Profesor

Marcelo H Barba

Cada golfista que lea esta nota, recordará quién o quiénes fueron sus mentores en esta disciplina; lo hará con respeto y con cariño, por haber sido personas tan nobles, pacientes y perseverantes que modificaron positivamente parte de nuestras vidas.

Unknown

Con las clases de Golf pasa algo interesante…

No todos los golfistas están dispuestos a ‘invertir’ parte de su tiempo y algo de su dinero en este compromiso. O se manejan de una forma ‘autodidacta’ o prefieren tomar clases guiados por un profesor sólo cuando no quedan opciones, sea para corregir un vicio, error o reeducar algún músculo averiado…

Con los años (le encontré una cosa buena a mi edad…!) diría que me resulta más fácil identificar a quiénes se formaron con o sin la ayuda de un buen profesor, ya sea por la ortodoxia en el estilo de su swing; del grado de precisión de sus ejecuciones o por el respeto y conocimiento de reglas básicas, sobre todo las de respeto y cortesía.

Mi primer profesor (tuve la suerte de encontrar a uno excelente) cuando lo conocí, luego de mis primeras consultas sobre el costo y la cantidad de ‘clases’ que necesitaría para jugar bien al Golf, lo primero que me dijo fue que él no enseñaba Golf en 20, ni 30, ni en 100 clases… que tampoco me garantizaría que jugase bien en el futuro; y que él mismo, con sus setenta y pico de años, hoy seguía aprendiendo Golf cada día de su vida…

Aprender Golf tiene un sentido que va más allá de conocer las técnicas. Lo primero que uno se imagina es lo básico: cómo pararse, cómo tomar el palo, cómo subirlo y bajarlo, en fin…; también creemos que deberemos estudiar una larguísima lista de reglas, que irónicamente jamás entenderemos mientras nunca lo juguemos; etc., etc.; pero lo que nunca aprenderemos solos, sin la ayuda de un buen profe, es su ‘esencia’, su forma de entenderlo, vivirlo y compartirlo.

Mis recuerdos del profesor que me educóen Golf, un ser inolvidable por sus enseñanzas (que no se relacionaban tanto con el Golf), el que más arriba dije que a sus 70 y pico de años continuaba aprendiendo…, cuando me presenté y nos conocimos, comenzó a estudiarme más profundamente. Era un señor profesional en todos los aspectos (en su juventud hasta llegó a ser caddie del gran maestro Roberto De Vicenzo).

Rápidamente supo entender mis fortalezas y debilidades, sin decirle nada y con sólo observar mi primer intento de swing se dio cuenta que ‘venía del tenis’; me consultó sobre mi vida, qué hacía, a qué me dedicaba y qué pretendía con el Golf; durante muchos meses de instrucción también compartimos anécdotas de ambas familias, historias de un Golf que no conocí sino a través de relatos y viejos escritos, donde él fue un buen protagonista y mejor referente; hablábamos de sabrosos vinos, de raras comidas y de momentos de la vida divertidos y de los otros, los que dejan sabor amargo…

Me aconsejaba desde la humildad y por sobre todas las cosas desde el respeto por la gente, por este maravilloso deporte y por el cuidado de la naturaleza y esplendor que cada campo nos regala en cada ocasión que lo practicamos.

Al principio creí que estaba perdiendo el tiempo (y mi dinero), pero a las pocas clases advertí que “Alfredo” (así se llamaba) no era sólo un profesor de Golf… se trataba de un maestro de la vida, por lo menos para mí.

Cuando íbamos a practicar algunos tiros al ‘driving-range’, además de enseñarme lo tradicional que todo alumno debe conocer, se tomaba unos minutos ‘extra’. Nos deteníamos y me hacía mirar. Sí señor… sólo observar a mí alrededor al resto de los jugadores que practicaban o tomaban clases, como yo en ese momento. Luego mientras tomábamos un refresco me preguntaba qué había visto.

Obviamente terminaría corrigiéndome, porque no veía lo mismo que él, pero no le importaba y me decía que todas esas imágenes que vi en ese lugar no eran de Golf… Que lo que en realidad mirábamos eran personas medio maniáticas que pretendían incendiar sus pelotas en vuelo con la potencia que le imprimían a sus tiros, la mayoría ejecutados con drivers, maderas, hierros largos… y a cualquier parte.

Continuaba: “Esto es lo mismo que yo pretenda enseñarte cirugía cerebral y ponga en tus manos un hacha o un serrucho…” “El Golf es sutil, preciso, cada vez que lo juegues es como tratar de conquistar a una mujer… sin estridencias ni brutalidad, pero con resultados contundentes”.

Aprendí (gracias a él) que un buen swing, los grandes tiros, la maravillosa potencia y la imprescindible precisión deben complementarse –de forma inevitable- con la esenciadel Golf, que proviene del ejercicio que casi nadie hace con la otra parte: con su mente, y que ésta además, se nutre de muchísima concentración; de horas de lectura, de muchas más horas de pura observación, de ejercicios de humildad para aceptar los fracasos y los pocos éxitos que cosecharemos… y por sobre todas las cosas, de aprender a conocerse a uno mismo, lo más difícil… (Debería parecerse a un arte marcial)

Alfredo me enseñó y educóen Golf y de paso, a cómo ejecutar sus tiros…

Por estos motivos es que, cada vez que algún amigo, compañero o conocido que comienza a jugar me consulta si conozco un buen profesor para recomendarle… termino por referenciarles algunos amigos del viejo Alfredo (ojalá que todavía queden vivos) que quizá conserven el ‘estilo y talento’ didáctico de aquel Don Alfredo que conocí.

Para quienes dicen que el Golf es costoso, comparándolo con otros deportes como el fútbol, natación, tenis, etc., desde el punto de vista de la instrucción les digo que sí; mucho más que cualquiera de esas otras actividades deportivas, porque además de sus elementos (que en términos objetivos no son caros) existe este componente del entrenamiento y enseñanza con un buen profesor que, a diferencia del tenis por Ej., es inevitable. Toda vez que con tener una raqueta, algunas pelotas, y alquilar un par de horas una cancha, cualquiera puede acceder, divertirse y pasar un buen rato peloteando frente a otro oponente de similares experiencias.

En Golf es literalmente imposible pretender salir a jugar a un campo sin conocer sus reglas, ni tener una vaga idea de las distancias y potencias de cada ejecución, de sus límites, de los riesgos y cuidados con los otros jugadores, ni de la ayuda concreta de un profesor. De hecho, aunque no esté de acuerdo con esto que digo, muchas canchas no dejan ingresar a jugadores sin hándicap ni permiten que golfistas novatos la recorran para una práctica.

Estoy casi 100% convencido que la mayoría de las desavenencias entre jugadores (que conforman una misma línea de juego), proviene de un origen muy claro: el desconocimiento básico de las reglas; de las multas a aplicar por infracciones; de la falta crónica de ética, honor y cortesía en el juego; de la deshonestidad; del cuidado por el medio ambiente y de las malas condiciones en que se dejan los elementos en una cancha. Sin embargo, con el apoyo, la instrucción y un buen diálogo con nuestro profesor, nada malo debería suceder.

En próximas ocasiones intentaré escribir sobre las innumerables experiencias y conocimientos que oportunamente me fueron transmitidos por este profesor (ojalá pudiera asimilarlos todos y ponerlos en práctica, pero no me alcanzará la vida)…

Como todo, habrá que esperar ‘el’ momento preciso, la maduración mental y la ocasión justa para aplicar aquello que nos enseñaron; hasta que podamos advertir por nosotros mismos que la Vida y Golf –el Golf y la Vida- tienen muchas similitudes entre sí.

Que tengan la misma buena fortuna que yo tuve para encontrarse con un excelente Profesor y Profesional de la vida… y como siempre: Mi deseo de buen Golf para todos, junto a sus mejores amigos..!!

Marcelo H. Barba

Publicado: 10 marzo, 2021 - Por admin - Leer mas...


Los dos hemisferios y el Golf.

Marcelo H Barba

Deben ser muchas las veces que creyéndonos Superhéroes terminamos por sumar tres o cuatro golpes de más a nuestro score. Afortunadamente somos humanos, no volamos y podemos analizar críticamente nuestras decisiones… 

vivir-al-lado-de-un-campo-de-golf-644x362

Lo interesante en todo caso, es tratar de analizarlas antes y no después de observar los resultados. Leer más …

Publicado: 2 marzo, 2021 - Por admin - Leer mas...


Ya llegó la primavera..!! (Para los Sureños)

Marcelo H Barba

Si señores… con ella también apareció la esperada “autorización gubernamental” (hasta dónde hemos llegado…!!) para poder jugar Golf, en una cuarentena eterna y prácticamente política y dictatorial, es decir, sin ninguna razón médica que a esta altura del tiempo la justifique científicamente.

Unknown

Los argentinos, nuevamente, advertimos que fuimos usados como en otras ocasiones, ahora con la excusa de una pandemia (real), pero perfecta para que algunos políticos sacaran provecho y, como si se tratara de una bendición y excusa divina (que irónicamente bautizaron como “cuarentena”), se abrazaron a la circunstancia para desdibujar, ocultar o distorsionar otras variables socio-económicas que se derrumbaban. A 180 días de haber decretado un aislamiento obligatorio e ilógico, no les quedó otra opción más que ‘ceder’ con algunas libertades que todos reclamamos.

Entiendo cierta razonabilidad en evitar el contacto directo de grupos numerosos de personas, el uso del transporte público y la asistencia a eventos donde se concentre mucha gente (festejos, fútbol, etc.); pero creo que en el deporte deberían comprender que el uso de protocolos precisos puede liberar su acceso y ejecución por todos los aficionados.

A mi entender, no quedará otra opción más que aprender a convivir con este y cualquier otro bicho que aparezca. Deberemos continuar con nuestra vida de una forma responsable e inteligente, con o sin vacunas, generando nuestros anticuerpos que tarde o temprano terminarán por protegernos; pero mientras suceda no es lógico dejar de trabajar ni realizar nuestras rutinas normales, con barbijos y respetando protocolos de distanciamiento lógico.

Manifestamos una alegría indescriptible al comunicarnos con nuestros amigos de siempre, para transmitirles que además de disfrutar la primavera ahora podíamos volver a pisar un campo de Golf… emergiendo de las profundidades y aislamiento que nos mantuvo seis meses alejados del sol y del aire puro.

Obviamente el acto lógico siguiente, fue coordinar una reserva eligiendo el horario más cercano a la apertura del juego, o sea a las 7:30 AM ni bien comenzaba a tomar fuerzas un sol radiante que nos acompañó todo el recorrido…

En lo personal, sentí la misma ansiedad que hace 35 años, cuando me preparaba para jugar mis primeros partidos y todo me parecía nuevo, desafiante. Hasta dormí poco la noche anterior y me desperté como tres horas antes de lo ‘razonable’.

La cuestión fue que nos encontramos en tiempo y forma en una excelente cancha de Golf que tuve el placer de conocer por primera vez. Finalmente nos preparamos para comenzar el recorrido de sus 18 hoyos, y aunque las piernas no me respondieron a partir del hoyo 10, igualmente mi cerebro hizo lo suyo y ordenó todo para que llegase al final del partido.

Estar fuera de ritmo nos costó físicamente a todos. Aunque finalizamos (…en 5 horas !!) cansados y medio agarrotados, creo que el pensamiento común fue el de volver a encontrarnos en la próxima semana…

Es asombroso notar cómo nuestro cerebro registró, guardó y ahora recupera ante cada golpe que pretendemos dar, cada uno de los movimientos y técnicas que oportunamente aprendimos y que no practicamos en más de 6 meses. Todo está ahí… nada se pierde. Es maravilloso.

Obviamente que retomar o ‘volver’ al régimen y estado deportivo (el mío fue y será calamitoso, siempre) en que nos sorprendió esta pandemia será laborioso, lento y progresivo ya que dependiendo de: los kilos acumulados; la inactividad muscular; nuestras edades; etc., será como mínimo un trabajo disciplinado, que requerirá varios encuentros y recorridos. Alto sacrificio que estoy dispuesto a realizar sin siquiera quejarme, por supuesto…

Paralelamente confieso que comencé con un régimen de comidas que me ayudará a perder algunos kilos (¿sienten las carcajadas de mi esposa…?) pero aunque la incrédula no me crea, comencé por ponerle baterías nuevas a la balanza, para que cada mañana me indique cómo disminuye la cifra… eso sólo ya es comenzar seriamente (¿o no?).

Ahora esperaré (mientras nos esforzamos) día tras día, a ver los resultados físicos; a acumular la ansiedad para el próximo fin de semana y a regular mis esfuerzos. Esto quiere decir que si no puedo con los 18… me conformaré con 12, por Ej., y terminaré tan contento y pleno como si hubiera hecho 36 hoyos.

Espero que todos disfruten, que volvamos a los campos de Golf, que recuperemos la libertad que jamás debimos perder en esta desagradable pandemia. También espero que puedan encontrarse los mismos amigos y no descubramos ninguna dolorida ausencia…

Hasta la próxima.

Marcelo H. Barba

Publicado: 6 octubre, 2020 - Por admin - Leer mas...


¿Puedes soportar el Golf…?

Marcelo H Barba

De verdad, ¿crees que puedes…? Sin explotar ante cada pésimo tiro, ni ante cada pelota perdida, ni cuando ves que tu bola sale como misil al medio del agua..? Sin siquiera emitir un ‘educado’ insulto o revolear tus palos al aire..? 

2018 U.S. Open

Si eres capaz de no transformarte en el doctor Jekyll o en un oso de montaña frente a estas ejecuciones desgraciadas, has llegado –mi querido y pequeño saltamontes- a un nivel de autocontrol similar al de un Monje Tibetano.

Cuando conocí Méjico, hace tiempo, me sorprendí por lo difícil que fue (y debe ser) conseguir alguna comida sin picante. Diría imposible… todo, hasta un simple trozo de queso tiene incorporado una intensidad de picante que, para quienes no estamos acostumbrados a ese sabor, resulta verdaderamente difícil de soportar…

Mi asombro aumentó, cuando con mi esposa vimos a un pequeño de 10 años o menos, comiendo unas papas fritas sentado en la vereda, sacudiéndose ante cada bocado. Le preguntamos por qué movía su cabeza cada vez que se metía una en su boca. Muy naturalmente contestó que era por el picante pero a pesar de eso… le encantaba lo que comía.

Un compañero de Golf que se iniciaba, hacía algo parecido. Ante cada error que cometía en su juego, maldecía al cielo y decía que ‘eso’ no podía soportarlo… arrojaba su palo al piso y gesticulaba, luego comentaba que este deporte lo tenía como enfermo, al no poder dominarlo pero a la vez, no podía pensar siquiera en dejarlo porque lo atrapaba, le gustaba, sentía rechazo y admiración al mismo tiempo, era como una sensación que no sabía cómo describir.

Una vez me preguntó: “¿Cómo podés soportar esto sin explotar..?”

Más allá de entenderlo, intenté expresarle que todos los que practicamos Golf, en gran medida y con el tiempo (años), vamos aprendiendo a domar, a tranquilizar al enano verde y maldito que llevamos dentro, porque de otra forma sería imposible continuar jugando, o terminar los 18 hoyos sin que nos asista un equipo médico de resucitación…

Trataba de convencerlo diciéndole que las reacciones que nos generan esas malas ejecuciones son lógicas, que en definitiva uno las va asimilando como una gimnasia para mejorar el ‘autocontrol’ (quizás sea en otra vida…) para hacer algo parecido a lo que vemos en los profesionales, cuando justo después de pifiarla toman una postura de extraterrestre y hacen como si nada hubiera pasado; luego ejecutan un tiro de recuperación –maravilloso- y quedan muy cerca del hoyo… es increíble, no?

En definitiva esa actitud que toman (los pro) termina pareciéndose a la de los mejicanos, acostumbrados al picantísimo sabor de sus comidas. Evidentemente sienten algo, se estremecen, pero ese picor ya es tan común que les encanta…  En esa misma línea de pensamiento, creo que con nuestro juego deberíamos también acostumbrarnos a esas ‘sacudidas’ que nos generan los pifies, por lo menos para que nuestro próximo tiro de recuperación sea medianamente aceptable.

En lo personal creo que el Golf sigue proponiéndonos una rica mezcla de ‘sabores’ y sensaciones que tiende al equilibrio puro, que nos obliga en cierta forma a aceptar los extremos de una manera más inteligente, a aprender que nos movemos en un mundo salpicado de pérdidas y ganancias, a disfrutar las magníficas sensaciones que nos da cuando hacemos un par, un birdie o un hoyo en uno… y a sobreponernos de las caídas que tendremos en todos los recorridos.

Ningún día es igual al otro, nada nos podrá asegurar que si el sábado presentamos una tarjeta de 90, al día siguiente podamos repetirlo; lo vemos en la tele, en los torneos y en los profesionales, cuando alguno de ellos pareciera estar iluminado y la mete desde la luna, o cuando ese mismo ‘genio’ dentro de 15 días ni siquiera pasa el corte…

Al Golf se lo ama o se lo ama… no existen términos medios cuando uno lo juega y se entrega, ni la posibilidad de odiarlo o de no ‘soportarlo’, porque si lo analizamos detenidamente nos estaríamos odiando a nosotros mismos.

Para concluir digamos que no existe golfista sobre el planeta que no pueda ‘soportar’ sus permanentes desafíos.

Que tengan muy buen fin de semana de Golf, experimentando todas las sensaciones que éste nos deparará.

Eso es Golf.

Marcelo H. Barba

Publicado: 5 junio, 2020 - Por admin - Leer mas...


Dieta de Palos.

Marcelo H Barba

Después de unos ardientes días de calor, por fin el clima cedió y nos dio un respiro para que nuevamente decidamos juntarnos en una cancha. Los amigos de siempre decidimos animarnos a una vuelta de Golf, pero en un campo algo especial…

images

Para ponerle al encuentro una cuota de ‘creatividad’ y dado que la cancha lo permitía, antes de comenzar nos propusimos realizar un juego entretenido. Leer más …

Publicado: 17 mayo, 2020 - Por admin - Leer mas...


Harto de estar harto (del aislamiento y del corona).

Marcelo H Barba.

Estoy en casa, sano, no me quejo… trabajo cómodamente desde aquí, junto a un termo, mi mate y algo pecaminoso para comer. Cada cinco minutos pienso en mi familia y me sube el nivel de ansiedad por no poder verlos ni abrazarlos… pero paralelamente nunca dejo de pensar en mi querido Golf.

cor

Me imagino la selva que debe estar creciendo en los fairways, el pasto y los yuyos hasta nuestras rodillas en los greenes; ya debe haber monos, gorilas, algunas jirafas y cocodrilos en los lagos… Desde hace más de un mes y a punto de cumplir dos… que nadie se ocupa de nada… (y quién sabe si no llegamos en ese estado a fin de año). Leer más …

Publicado: 9 mayo, 2020 - Por admin - Leer mas...


Llueve: ¿qué hacemos…?

Marcelo H Barba

¿Qué podremos hacer hasta cuando esto pare? 

lluvia-tla-dia-2

La realidad es que el tiempo está loco… Muchas áreas del país están secas y ansiosas de agua, mientras que en otros sitios sufrimos un clima excesivamente lluvioso y, si el pronóstico no cambia, ‘los del lado húmedo’ deberemos esperar muchos fines de semana para que los campos de Golf se recuperen y queden jugables. Pero precisamente ahora seguirá la lluvia y ni siquiera es posible pisar un fairway.  Leer más …

Publicado: 8 mayo, 2020 - Por admin - Leer mas...


Sacando… sin pelota

Marcelo H Barba

Trataré de transmitirles y compartir una experiencia personal, que podría ser considerada por aquellos que aún guardan ciertos temores cuando aterrizan en un bunker y desean salir del mismo antes de su quinto golpe…

RBC Heritage - Round One

Cuando comencé, como todos los que subimos la misma escalera de instrucción y práctica, fui tratando de incorporar escalón por escalón, lo que aprendía con un profesor, más lo que leía en las revistas especializadas, más lo que también observaba cuando acompañaba a algún golfista amigo, lo que mostraban en la tele, en fin… era una ‘esponja’ de Golf.  Leer más …

Publicado: 16 abril, 2020 - Por admin - Leer mas...


¿Qué es lo Difícil…? (qué ‘obstáculos’ nos esperan en un recorrido)

Marcelo Barba

 

Una serie de dudas que nos preocuparán, ya pasamos o estamos pasando en muchos partidos de Golf.

golf-2-kamD--620x349@abc

 

Preguntas que desafortunadamente no tienen una sola contestación, sobre todo cuando visitamos campos donde no habíamos jugado antes. Las dificultades seguirán acompañándonos, cambiando y apareciendo otras nuevas; pero a medida que vayamos adquiriendo cierta experiencia las iremos solucionando o (como suele pasar en nuestra vida) nos acostumbraremos a cargarlas…  Leer más …

Publicado: 8 abril, 2020 - Por admin - Leer mas...


EL PUTT

Ten – Golf

logo tengolf

Vea Golf en Vivo

golf en vivo

MAMBAS CATERING

logo mamba

Bienvenidos

Contáctenos

Si desea enviar alguna sugerencia o comentario has click aquí

Ranking Mundial