marzo 13, 2018

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Marcelo H Barba

Llegados al green nos propusimos hablar sobre algunas ideas, no ortodoxas, ya que sobre este lugarvaldrá más nuestra creatividad, suspicacia y alguna experiencia previa.

Omega Dubai Desert Classic

Le dedicamos ya un par de ideas a la potencia del putt, tratando de inducir a través de una imagen, que nuestro putter acumulaba energía al trasladarse sobre un ‘potenciómetro’ imaginario, como una de las tantas formas de auto-ayuda.

Ahora intentaremos dilucidar algunas claves que hacen a la identificación de las pendientes y caídas de dicha zona.

Lo primero que aprendí a hacer y quisiera compartirlo, fue una observación del green a escasos metros, es decir, cuando estaba caminando hacia él, ya sea porque mi pelota descansaba en su superficie o, desafortunadamente había quedado en otro lugar cercano y no tan bueno. De cualquier manera, el objetivo era mirarlo desde una distancia panorámica para tratar de incorporar el entorno.

Observar si se trataba de una superficie elevada respecto del fairway, si a su alrededor pasaba algún camino de agua o una laguna; o si por casualidad (esto es realmente raro) el green se encontraba como empotrado en alguna depresión del terreno. De todas formas era una mirada rapidita y al pasar, ya que no podría dedicarle mucho tiempo de análisis. En todo caso tomaba esa sutil información como una pauta más en la recolección de señales geográficas, que de alguna u otra forma incidirán luego en las caídas naturales del terreno que más me importaba conquistar.

En algunas canchas donde existe la particularidad de encontrar hoyos paralelos entre sí, donde el final (green) prácticamente coincide con el comienzo (tee de salida) del otro hoyo, aunque estos dos puntos estuvieran distanciados, mientras espero ejecutar mi tiro de salida, aprovecho y miro desde ese ángulo cómo está plantado el green del otro, dado que es un dato a considerar para cuando me toque jugarlo, sobre todo, si veo a jugadores que están llegando y sus pelotas se desplazaron hacia la zona de mi observación (por Ej., veo cómo intentan subir desde un costado empinado).

Otro elemento que puede darme cierta información (adicional, pero suma…) es una caminata entre nuestra pelota y la bandera. Si somos ‘sensibles’ a lo que nos transmiten nuestros pies, sentiremos las ondulaciones o pendientes del piso por donde nos desplazamos, sobre todo cuando la pelota quedó lejos del hoyo. Los pies podrían indicarnos algunos declives del terreno. Pero eso no es todo.

Hasta aquí les sugeriré algo obvio pero sano… comiencen a silenciar o interrumpir sus conversaciones y concentrémonos en todo lo que observamos y analizamos, hagamos de cuenta que desde que subimos al green hasta que finalmente embocamos la pelota en el hoyo, jugamos sordos, solos y mudos…

No nos apuremos a ejecutar primero. Respetemos los turnos según las distancias en la que quedaron nuestras pelotas respecto del hoyo. Mirar lo que hacen, la potencia y dirección que le dan los demás a sus tiros, es quizá la mejor información que podremos obtener para cuando nos toque nuestro turno. Es ahí donde corregiremos algunas lecturas y sensaciones de velocidad y caída.

Hay tres elementos más que nunca olvido: 1.- No quedarme corto del hoyo, ya que si no llega… no entra; 2.- Ante un putt largo con dudas sobre su caída, ejecuto un tiro firme al medio del hoyo, y 3.- Para los putts cortos (de menos de 50 cm.), no existen caídas si ejecuto firme y al medio del agujero, eso no falla. Obviamente que entrará en juego la pendiente, es decir, si estoy por ejecutar en bajada o en subida hacia el hoyo, en cuyo caso vale más que nunca la precisión en la puntería, que insisto debe ser al medio del hoyo y sin abandonar el golpe.

Hay que recordar (y a veces me olvido de hacerlo) que cuando la pelota va hacia un hoyo con caída, sea ésta a la derecha o izquierda, siempre acentuará su caída a medida que se acerque al hoyo y cuando la misma va perdiendo velocidad.

Existen análisis más profundos que hacen los Profesionales, cuando enfrentan greenes de velocidades de torneos (para ellos es lo normal) relacionados con el corte del pasto de la zona, si el pelo del pasto quedó aplastado, húmedo, u orientado hacia uno u otro lado; pero créanme que se trata de una sutileza tal, que probablemente nosotros no detectemos en los greenes que jugamos…

A veces observar la línea entre la pelota y el hoyo, desde arriba o desde abajo del agujero respecto de nuestra posición, podrá darnos una corrección adicional a una primera lectura, aunque quizá lo más interesante sea analizar la línea ‘pelota-hoyo’ desde los costados, para obtener una idea clara de la velocidad que deberemos darle a la misma al bajar o subir la pendiente que enfrentamos.

Cuando juego muy temprano por la mañana, una de las pocas cosas buenas que eso tiene… es el rocío que queda sobre el green. Si además, somos la segunda línea en salir al campo, nos encontraremos con las marcas de rodada de cada uno de los putts que hicieron nuestros predecesores… Sutiles hilos que dejaron las pelotas en los intentos que hicieron los jugadores por embocarlas. Si les prestamos atención obtendremos muy buena información de esas raras telarañas…

Observen que muchos golfistas por lo general, cuando practican el putt en la zona de práctica, lo hacen con una o a lo sumo dos pelotas y así recorren cada uno de los hoyos que conforman el putting-green.

Lo ideal, según lo que oportunamente aprendí y me animo a recomendar es la práctica del reloj. Sería hacerlo con un mínimo de 4 pelotas formando una corona alrededor del hoyo, colocándolas de forma equidistante a más de 1 metro y en círculo (como si fuese un reloj); de esa forma no sólo tomaremos las sensaciones de velocidad, sino que practicaremos las distintas caídas que se nos presentan, esa práctica nos hará girar, quedar de espaldas al sol, jugar con sombras, con pendientes hacia arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda; verán que es más ventajoso para las sensaciones que vamos a buscar a dicha zona.

Hasta una próxima ‘sobre el green’ y que tengan mejores resultados en la zona más especial del Golf…

Además de las mil cosas que ya leímos y conocemos, recordemos estas 6:

1. Mirar al green desde afuera, cuando estamos llegando.

2. Caminar un poco sobre el green.

3. Mirar los Putts de los demás jugadores que nos acompañan.

4. Silencio y atención a todo lo que sucede.

5. Ante dudas en caídas… firme y al medio del hoyo (y nunca ‘cortos’…)

6. La práctica del ‘reloj’ sobre la zona del putting-green.

 

Marcelo H. Barba.

 

 

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