Colaboración de Marcelo Barba mhbarba@gmail.com
Se deben haber escrito unas cuántas líneas tratando de explicar y comprender, cómo deberíamos aprovechar ‘nuestro’ handicap para jugar más cómodos y tranquilos.
Si fuéramos plenamente concientes del handicap con el que jugamos, muchos golfistas nos divertiríamos más y ganaríamos algún torneo. Pero eso es un ejercicio ‘mental’ y somos pocos los que les dedicamos tiempo de práctica a las cosas que no se mueven, al cerebro y sus intrincadas formas de elaborar y relacionar las ideas.
Hemos visto jugadores de Golf que no conocen (concientemente digo) lo que significa cargar con un sabroso handicap, en términos de ventajas competitivas para un torneo.
Aprender a jugar con él no es difícil, sólo hay que ponerse a trabajar sobre el ‘ego’ y un poquito sobre el orgullo machista que todos llevamos dentro (como si en el Golf no hubiera suficientes cosas para pensar y aprender…)
En esta oportunidad vamos a focalizar la lectura y algunos de los consejos que surgen de la misma, sobre el porcentaje de aficionados más significativo, el que se ubica entre los 20 y los 36 golpes de handicap y que, teóricamente corresponde a quienes están comenzando a transitar el camino del aprendizaje que esta disciplina ofrece. Me incluyo dócil e infelizmente en dicha lista…
Comencemos por reconocer algo especial, que a mi juicio es único: Que un deporte como este, nos ofrezca a todos los que jugamos y competimos, un handicap… es algo notable.
Es como desfilarle de igual a igual, en una carrera de Fórmula-1 al futuro campeón ¿será Alonso?; que le podremos competir con nuestro propio automóvil y varias vueltas de ventaja (hasta 36, para compararlo con el Golf) y salir a la pista a toda marcha mientras él todavía está en el vestuario preparando la ropa que deberá ponerse…
No conozco otra actividad como esta -ó parecida siquiera- que nos brinde la sublime oportunidad de jugar Golf, practicarlo y poder competir, ecualizando las experiencias a través de un valor empírico, para que entre cualquier experimentado jugador con muy bajo handicap y nosotros, no aparezcan tremendas diferencias al momento de cerrar las cuentas.
Para nuestra tranquilidad, recordemos que inevitablemente pasamos, pasaremos ó ya nos encontramos transitando el mismo carril del aprendizaje que un Profesional en sus inicios. En Golf ninguno nació sabiendo cómo hacer para ejecutar un buen tiro con ‘Fade’…
El handicap nos diferencia del resto de los deportes y dentro del Golf mismo, es así y hay que aprovecharlo en todo lo que podamos.
Por ejemplo, un tenista avanzado, se aburriría como una piedra al poco tiempo de querer jugar frente a un novato, que no le responderá a sus tiros, ni lo llevará a situaciones de compromiso, ni le presentará ninguna posibilidad de medir (y gozar, porqué no) con su capacidad de juego. Probablemente todo terminará a los pocos minutos, sin posibilidades de que hayan podido disfrutar del encuentro.
En el Golf sin embargo, suceden cosas mágicas: Ningún veterano ó experto, se verá limitado a desarrollar sus habilidades al 100%, por el hecho de tener que jugar con un compañero principiante, con alto handicap.
Más allá del tiempo extra que -accidentalmente- podría demandarle al inexperto finalizar cada hoyo (creo que ese es, en definitiva, el único argumento lícito de queja, cuando un ‘experto’ deba compartir su juego con un ‘novicio’), pero tanto éste último como el más sabio, sin embargo, podrán desarrollar su juego contra la cancha misma, no entre ellos.
Ninguno necesitará del otro para poner en práctica lo que sabe y aplicar sus habilidades.
No será así para los otros deportes, donde inevitablemente ambos participantes requerirán una respuesta equivalente de su rival.
El experto y quien lo acompañe, estarán más preocupados por sus propios tiros, para evitar el agua, un cross-bunker ó dejarla a 5 cm. de la bandera, y tan ‘metidos’ en su partido, que poco les importará si su compañero de juego es Tiger ó un simpático ‘Carlitos’…
Luego, a la hora de presentar las tarjetas todo se equilibrará matemáticamente.
De todos los tiros que hizo ‘Carlitos’ (que supuestamente son muchos) se descontará su handicap (que supuestamente también es alto). Ello terminará dando un resultado muy lógico, si es que lo comparamos con el que obtuvo el jugador más experto.
La cosa puede complicarse, cuándo no…
En el instante en que mágicamente, ‘olvidamos’ que tenemos más de un golpe por hoyo para utilizar y no entendemos cómo aprovecharlos. Más precisamente cuando, sin que lo podamos advertir concientemente, pretendemos entablar una absurda y ridícula competencia, con el que en ese momento juega de compañero y está haciendo buenas cosas, que nosotros aún no sabemos hacer, ni podremos realizar sino hasta que adquiramos mayor experiencia a través de la práctica…
Ahí está… Ese es el momento de la verdad, en que nuestro pequeño monstruo mental…, que estaba tan dormido en algún rincón oscuro del cerebro, se despierta y ahora pretende hacernos ejecutar tiros irracionales y desequilibrados para nuestra incipiente capacidad.
Paños fríos… que vuelva a dormirse.
Aquí no se compite en contra del otro, sino contra la cancha. Tengámoslo bien claro.
Unos segundos de calma y frialdad en los pensamientos y todo debería volver a la normalidad, eso creo.
• Lo que digo, en la práctica debería traducirse en estos cambios de actitud:
a) Si en tal ó cual hoyo tenemos 1 ó 2 golpes de handicap a favor, será inteligente de nuestra parte, utilizarlos y tratar de elegir por Ej. el centro del green, en lugar del lateral donde efectivamente está la bandera y no asumir con valentía, el riesgo de caer en el bunker ó el agua que la protege… haciendo más tiros adicionales a los que nos imaginamos hacer.
b) Si fulano ‘pudo’ llegar con su hierro 3, ¿por qué no hacerlo yo?… y ahí vamos otra vez.
Pero la realidad es que fulano ‘pudo’, porque fulano ‘supo’; porque fulano ‘tuvo’ confianza en lo que hizo, y porque lo logró a través de práctica y experiencia (quizás también ello se refleje en su bajo handicap)
Adiestremos a nuestro pequeño monstruito para que piense así:
• Si fulano ‘pudo’ con su hierro 3, entonces… trataré de hacerlo con el híbrido, que le tengo más confianza; ó mejor aún, intentaré llegar donde mi compañero pero en 2 golpes, ya que mi handicap ahora me permitirá hacerlo sin arriesgar demasiado.
Lo mismo pasará sobre un green, cuando sin conocer mucho su superficie, nos tentemos a realizar tiros mágicos, que terminarán convirtiéndose en tres ó cuatro Putts… en lugar de ‘Pensar’ en arrimarla con el primero y embocarla con el segundo…
Cuando enfrentamos un venenoso Bunker, que nos presenta un ‘acantilado’ digno de Drácula, donde sumergidos en esa profunda tumba de arena, ni siquiera podamos ver el piso del green y cómo rodará nuestra bola; intuyendo la dirección del hoyo por la punta del banderín que apenas asoma por allá…
Estoy seguro que más de uno (yo me incluyo) en su momento intentó sacarla con el primer golpe… y -obviamente- nos quedamos a vivir una corta temporada de dos ó tres tiros más para rescatarla definitivamente… en lugar de «Pensar»
Pensar, significará mirar hacia atrás… (por ejemplo)
Si señores, hacia donde ingresó nuestra bola, por el suave declive que la depositó en ese bunker; por donde también podríamos sacarla hasta con el Putter, aunque esto nos suene terrible para el ‘ego’ y nuestro férreo machismo no nos permita retroceder ni un metro.
Si mirásemos al bunker en sus 360° y eligiéramos el mejor lugar para quitarla de allí, aunque debamos des-andar los pasos (pensando en que tenemos suficiente handicap para «gastar» un golpe hacia atrás) seguramente terminaremos ahorrándonos un problema más serio a un costo mínimo.
He visto gente loca, me he visto a mí mismo haciendo las mismas locuras… Tratando de sacar la pelota de abajo del pino con un ‘Driver’, sin ninguna posibilidad física de hacer swing (porque erróneamente supusimos, que con esa ‘herramienta’ recuperaríamos la distancia perdida). Sin palabras…
El tiempo me enseñó, a los golpes (esto es literal, ya que me cansé de hacer golpes inútiles) que en esos casos, es preferible sacarla a buena con el Putter -ó declararla injugable- que perder tres ó más tiros a lo Tarzán, para lograr el mismo efecto.
También vi gente mucho más loca que la de abajo del pino…
Sí señores, al borde de una laguna por Ej., tratando de pegarle a una bola semi-sumergida, en lugar de hacer de cuenta que quedó a mil metros de profundidad, dropear una nueva y ejecutar un tiro limpio… sumándole la módica y humilde multa de un solo golpe.
Eso es a lo que llamo Pensar.
Sobre todo cuando tenemos un handicap que nos da la posibilidad de ‘usar’ esos golpes de más cuando los necesitamos (administrándolos)
Yo mismo veía que, si existía una mínima posibilidad de pegarle a la bola desde el agua, me preparaba, tomaba un siete, me cuidaba de no apoyarlo ni tocar nada antes de darle netamente a la pelota… pero: a) No le pegaba; b) la hundía aún más; c) Me mojaba y salpicaba a 30 metros a la redonda; d) Inexorablemente tenía que dropear una nueva bola; e) Perdía una pieza que podría haber reutilizado (las pelotas son cada vez más caras) y f) terminaba sumando -en el mejor de los casos- tres golpes en lugar de dos.
Un genio del Golf…
Llevar un 36 de handicap, no significa una humillación deportiva ante nadie, lo mismo vale para un 25 ó un 18… y el que se les ocurra.
Lo que realmente hay que interpretar, es que si los aprovechamos bien en cada hoyo que juguemos, obtendremos ‘esos’ golpes a nuestro favor, que se descontarán cuando hagamos las cuentas finales (Bruto – handicap = Neto)
Si un golfista con un ‘orgulloso 36′, hiciera un doble boggie en un Par 4… (un Seis): !!Debería Interpretarlo COMO PAR…!; Siete tiros en un Par 5, también significará haberlo finalizado en PAR!!!
El de 18 de handicap, cargará con cierta experiencia y acumulará mucha práctica, con lo cual debería jugar distendido.
Cuando uno juega a hacer boogies, relajado, si presiones, no sólo aparecerán los pares y los birdies sin que se lo proponga… sino que además, sabe que está manejando (administrando) 18 golpes (a uno por hoyo) adicionales para llegar más holgadamente al final.
Pero cuesta mucho pensar en esos términos…
Todos los que alguna vez ejecutamos un tiro de Golf -con 0 ó con 36 de handicap- siempre pretendimos llegar al green en un solo golpe y además, dejarla pegada a la bandera…
Mentalmente nos enfundamos en la piel de Tiger y nos vimos a nosotros mismos frente a una tribuna, enloquecida y aplaudiendo cada uno de nuestros tiros… qué grandes y humildes que somos (pero está bien que lo hagamos, hay que creerse que uno puede y que es capaz de hacerlo, más allá de la falsa vanidad, es un buen mecanismo de superación de uno mismo)
Estemos ó no de acuerdo, ó parcialmente conformes con esta propuesta de ‘Administrar’ nuestro handicap; a esta altura de la lectura, mi deseo personal es que no se confundan los comentarios hasta aquí vertidos, con una recomendación de resignación, ó una «postura conformista», ó de comodidad deportiva.
Si desean ser agresivos; ó piensan que justo ‘ese’ día están iluminados; ó se sienten convencidos de que pueden… pues entonces háganlo. No se queden atragantados con nada y prueben aquello que les apetezca (cuidado muchachos… que hay algunos sitios peligrosos, de donde es difícil regresar…)
El espíritu de estas líneas se orienta, más que nada, a otra actitud y recomendación:
A ser más pensantes y fríos, frente a la posibilidad de utilizar todas las alternativas que tenemos a nuestro favor. Y justo el Handicap nos ofrece esa ‘otra’ posibilidad.
Se trata de un adiestramiento más psíquico que físico, de una invitación a analizar las posibilidades que nos brinda esta ‘ventajita formal’ (el handicap) -cualquiera sea su nivel- y cómo, a través de su administración vamos a ir forjando en nosotros la disciplina de la reflexión, que inexorablemente debería predominar ante cualquier actitud ó impulso físico.
Tal vez, alguna vez lleguemos -en esta ó en otra vida- al «Cero» de Handicap; pero mientras suceda, no dejemos de pensar en el número actual y cuando lo hagamos, pensemos en usarlo bien, en saber cómo administrar ese gran regalo que nos ofrece el Golf, hoyo a hoyo.
Hasta la próxima.




