Por Joaquin Sierra
En el putt corto el tronco está más encima de la bola que en el putt largo. Un buen truco para asegurarnos de que esto es así es sujetar con 2 dedos el putt a la altura de nuestros ojos y comprobar que la caída vertical del putt se posa encima de la bola, lo que indica que nuestros ojos y la bola están en el mismo plano vertical. Además de esta cuestión puramente técnica, es muy importante afrontar con una buena mentalidad estos pauts tan comprometidos: tenemos que pensar en positivo y estar convencidos de que la vamos a meter. En ningún caso es bueno pensárselo demasiado rato porque de ese modo estaremos aumentando nuestra rigidez y nuestra tensión, lo que te puede inducir a agarrotarte, fallar, y sufrir un trauma que puede aparecer cada vez que te encuentres a un metro de bandera.



