
¿ Difícil decisión ?
No debería serlo.
El usar una pelota vieja por temor a perderla, es una total falta de confianza.
Cuando decimos «vieja» nos estamos refiriendo a una pelota «gastada».
Independientemente de las pérdidas aerodinámicas que gozan las pelotas gastadas, hay razones más importantes que merecen tenerse en cuenta para descartarlas de nuestra bolsa.
Solo nos referiremos a la más relevante:
PERDIDA DE CONFIANZA



