Buenos Modales y Cortesia.

Jorge V. Garasino

Golf 360, Argentina

Acepto que tratar temas reglamentarios es una tarea densa…como lo eran las clases de Trigonometría del viejo y querido profesor del colegio secundario. Pero que quede claro: no por obsesivo sino porque estoy convencido de la necesidad de promover su conocimiento, considero que es muy importante tratar aspectos de la ETIQUETA (que muchas veces se la confunde con la ética..) y que  es la «conducta social» que se espera de un golfista mientras está jugando.

El capítulo respectivo nos trae una Definición del Juego, con raíces en las antiguas y honrosas tradiciones, que bien merece un «cuadrito» por su fuerte mensaje:

«El golf se juega, en su mayor parte, sin la supervisión de un árbitro. El juego depende de la integridad del individuo para mostrar consideración hacia los demás jugadores y acatar las Reglas. Todos los jugadores deberían conducirse de manera disciplinada, demostrando en todo momento cortesía y espíritu deportivo, independientemente de cuan competitivos puedan ser. Este es el espíritu del juego de golf»

Por ese sendero podremos remontarnos fácilmente para poder definir y describir qué es un «golfista» por oposición al «golfeto»: «Golfista» es un título deportivo honorífico al que se accede no por un tener un buen swing o palos ultramodernos, sino por transitar, con vocación, devoción y constancia, una  determinada conducta.

Como muchas otras cosas que adornan nuestra vida, el golf comenzó de la manera más simple: fueron pastores aburridos, sea porque las ovejas eran muy mansas o porque  ellos  eran muy inquietos. Lo cierto que así nació un juego que con el curso de los siglos (tal cual!) terminó llamándose «golf», el que gracias a un buen golpe nos coloca en estado de gloria…aunque al siguiente  nos mande a terapia intensiva sin pasar por la guardia médica…Las disposiciones sobre ETIQUETA tienen  una diferencia sustancial con las normas que regulan directamente el juego: genéricamente su violación o quebrantamiento no acarrea  penalidades «en golpes» por la sencilla razón que regulan «conducta social».

Indican los buenos modales y y notas de cortesía que el golfista debe observar tanto con todos los competidores como con la misma cancha.

Veamos algunos detalles.

1.    Cortesía en la Cancha:

a)    Recomendaciones sobre «seguridad física»;

b)    Consideración con los otros jugadores;

2.    Ritmo de juego:

a)    Jugar sin Demoras;

b)    Prioridad en la cancha;

3.    Cuidado de la Cancha:

a)    Arreglo de Bunkers;

b)    Reposición del Césped, Reparación de Piques de Pelotas y Daños causados por clavos;

c)    Carros de Golf;

d)    Daños causados por swings de práctica.

Veamos un hecho muy común, fuente de fuertes controversias: se está buscando la pelota de un jugador. ¿Se debe pedir «paso» o se lo debe «ofrecer»?

Es evidente que, en beneficio de los buenos modales que deben imperar durante el juego como también del ritmo de juego,  ¡¡EL PASO SE OFRECE!!  ¡¡SIEMPRE!!

Y en ese momento no se olvide de agradecerlo aunque tenga que dirigirse a la persona que le pidió la quiebra…

Esto es un acto tan simple y con tanto contenido de caballerosidad, que resulta inexplicable (también inaceptable) ver como un grupo por no ceder paso juega corriendo para terminar agotados, de mal humor y con unos scores horribles…

Los buenos modales no terminan con estas simples recomendaciones.

Se extienden a la relación del jugador con la cancha, con el cuidado que ella merece.

Por ejemplo, observando a un jugador en un bunker podremos calificar su educación y formación. Distinguir otra vez al «golfista» del «golfeto».

¿Cómo calificar a quién entra por una punta y sale por la otra, trepando por paredes y bordes, sin arreglar nada?. Todo tendría fácil solución si cada uno imagina que el bunker es el living  del amigo que lo ha invitado a cenar. Seguro que Usted no apagaría  cigarrilos en la alfombra, ni patearía sus lindos sillones o mesas.

Grábese esta imagen y verá como al fin del día, los bunkers de la cancha, a pesar de los 150 competidores, no necesitan ninguna reparación extraordinaria.

La Etiqueta también pone énfasis en el cuidado de la superficie del putting green, zona que tanto cuesta crear y mantener en buenas condiciones de juego. Si cada jugador tuviera cabal conocimiento de lo que significa el modesto aporte de reparar los piques de la pelota…¡cuanto dinero y trabajo se ahorrarían los Clubes!

Le doy este dato para medir la necesidad de hacer este «esfuerzo»: un pique reparado, apenas necesita de unas horas para que la naturaleza normalice el crecimiento del césped. En cambio, al no hacerlo, se la obliga a «trabajar» no menos de 30 días.

Compare y saque sus conclusiones.

Por todo esto, actuar permanentemente dentro del marco de las disposiciones de la Etiqueta nos mostará que Usted es un «golfista», sin importar que su score pocas veces baje los 100 golpes.  Por último: no olvide que la inobservancia reiterada de la conducta esperada, como también la desconsideración en el trato con las autoridades de la competencia y/o con otros competidores pueden provocar que Usted sea separado de la competencia. Directamente puede ir a parar al infierno sin pasar por el purgatorio..

En este tono coloquial he querido tocar algunos aspectos de la buena educación,  modales,  conducta, o sea el comportamiento que debe observar el golfista – golfista, quién se precie de tal.

Publicado: 30 octubre, 2008 - Por admin - Leer mas...

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