{"id":28826,"date":"2012-10-30T05:24:02","date_gmt":"2012-10-30T09:54:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.golfreportlatino.com\/dev\/?p=28826"},"modified":"2012-10-18T15:28:14","modified_gmt":"2012-10-18T19:58:14","slug":"el-amor-prohibido-de-obama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.golfreportlatino.com\/dev\/?p=28826","title":{"rendered":"El amor prohibido de Obama"},"content":{"rendered":"<p>espn deportes<\/p>\n<p><strong>ES UNA MA\u00d1ANA DE DOMINGO en mayo del 2011, y el presidente de los Estados Unidos est\u00e1 en el tee de salida del campo de golf de la base a\u00e9rea de Andrews.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.golfreportlatino.com\/dev\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/mag_e_obama01jr_576.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-28827\" style=\"margin-top: 12px; margin-bottom: 12px;\" title=\"mag_e_obama01jr_576\" src=\"https:\/\/www.golfreportlatino.com\/dev\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/mag_e_obama01jr_576.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Ning\u00fan otro presidente hizo tanto como Barack Obama por mantener su golf en secreto.<\/strong><\/p>\n<p>Es la vuelta de golf n\u00famero 66 de Barack Obama como presidente, y, como de costumbre, los medios de comunicaci\u00f3n y el p\u00fablico no est\u00e1n invitados. Como casi todas las salidas anteriores de Obama, los \u00fanicos testigos son sus compa\u00f1eros de juego &#8211;un tr\u00edo del personal de la Casa Blanca&#8211; y un pelot\u00f3n de agentes del Servicio Secreto.<!--more--><\/p>\n<p>El deporte favorito de Obama es el b\u00e1squetbol, una historia de amor que comenz\u00f3 a los diez a\u00f1os, cuando el padre que apenas conoci\u00f3 le regal\u00f3 un bal\u00f3n. Pero desde su tercer a\u00f1o en el cargo de presidente, el golf se ha convertido en su escape m\u00e1s preciado. La prensa tiene prohibido seguirlo de hoyo en hoyo, e incluso tomarle una fotograf\u00eda en el campo de golf. Para un hombre que siempre dice que \u00abecha de menos ser un desconocido\u00bb, el campo de golf se ha convertido en el \u00fanico lugar donde puede desaparecer.<\/p>\n<p>En esta ma\u00f1ana de domingo, Obama termina su juego despu\u00e9s de nueve hoyos, una decisi\u00f3n curiosa para un golfista que generalmente insiste en jugar 18 hoyos, durante rondas que duran hasta seis horas. Ninguna explicaci\u00f3n se ofrece a los medios de comunicaci\u00f3n. Los reporteros se ven obligados a adivinar la raz\u00f3n, culpando al \u00abclima fr\u00edo y a la lluvia\u00bb.<\/p>\n<p>De vuelta en la Casa Blanca, Obama, todav\u00eda vestido con una camisa blanca, pantalones de golf de color caqui y un rompe vientos azul marino, no regresa a la residencia, como suele hacer despu\u00e9s de una vuelta en el campo de golf. En cambio, se dirige al SAl\u00f3n Oval, se cambia los zapatos de golf negros y blancos por unos zapatos de vestir, baja apurado por las escaleras y se sienta en el interior del gabinete de crisis. Aqu\u00ed est\u00e1 el presidente, todav\u00eda vestido para un partido de domingo, mirando en un monitor c\u00f3mo el Equipo de la Marina SEAL Seis entra en un sitio de Abbottabad, Pakist\u00e1n, y mata a Osama bin Laden.<\/p>\n<p>DURANTE M\u00c1S DE UN SIGLO, el golf ha clasificado como el pasatiempo favorito de los presidentes estadounidenses. Quince de los \u00faltimos 18 presidentes han jugado este deporte; la mayor\u00eda alegremente (Eisenhower, Ford, Clinton), algunos a rega\u00f1adientes (Coolidge, LBJ, Nixon), y casi todos arriesgando tiros peligrosos. La tradici\u00f3n de golf presidencial comenz\u00f3 ignominiosamente cuando William Howard Taft &#8211;con sus 320 libras de peso&#8211; ignor\u00f3 el consejo de su mentor pol\u00edtico, Teddy Roosevelt, que hab\u00eda declarado una vez que \u00abel golf es fatal\u00bb para cualquier hombre pol\u00edtico. A pesar de esa advertencia y las caricaturas de los peri\u00f3dicos satirizando su swing bufonesco, Taft nunca dej\u00f3 de practicar el juego dorado.<\/p>\n<p>Taft fue un presidente de un solo mandato, pero en el siglo transcurrido desde entonces, ning\u00fan presidente ha sido m\u00e1s vilipendiado por su amor por el golf que Obama. Y no sorprendentemente, ning\u00fan presidente haya hecho m\u00e1s para mantener su juego en secreto. Durante las 104 rondas de golf que Obama ha jugado como presidente, se les ha permitido el ingreso a los fot\u00f3grafos s\u00f3lo cinco veces, seg\u00fan informes de la Casa Blanca. Incluso entonces, los reporteros han tenido que utilizar teleobjetivos desde 40 o 50 yardas, y s\u00f3lo por unos momentos. Los periodistas que acompa\u00f1an a Obama suelen ser desterrados, enviados muy lejos desde el primer tee. En Andrews, quedan en cuarentena dentro del restaurante de la base.<\/p>\n<p>El \u00faltimo presidente golfista en prohibir a los fot\u00f3grafos fue John F. Kennedy. En el medio siglo transcurrido desde entonces, muchos presidentes han celebrado conferencias improvisadas en el tee de salida. George W. Bush pronunci\u00f3 en frente de la prensa su infame comentario en 2002: \u00abHago un llamado a todas las naciones a hacer todo lo posible para detener a estos terroristas asesinos. Gracias. Ahora miren este drive\u00bb.<\/p>\n<p>Pocos detalles se dan al cuerpo de prensa de la Casa Blanca sobre el juego de Obama. Cuando se le pregunta por el h\u00e1ndicap a Jay Carney, el secretario de prensa suele bromear: \u00abEsa informaci\u00f3n es clasificada\u00bb.<\/p>\n<p>El presidente normalmente decide ir a practicar con un d\u00eda o dos de antelaci\u00f3n, si el tiempo lo permite. Los reporteros oyen hablar de eso s\u00f3lo mientras que la caravana presidencial, con los palos de golf Nike VR-S de Obama en el ba\u00fal, se dirige hacia el primer tee. Sus amigos ni siquiera revelan cu\u00e1l es su pelota favorita, aunque una fuente dice que Obama evita las pelotas de golf especialmente hechas para el presidente, y prefiere las Titleist Pro V1s.<\/p>\n<p>Al igual que Obama, el presidente, se rodea de un c\u00edrculo de asesores en la Casa Blanca, Obama, el golfista, juega con el mismo pu\u00f1ado de personas: un c\u00edrculo cerrado de asesores y ayudantes de la Casa Blanca, con mayor frecuencia Marvin Nicholson, un ex caddie en el Augusta National, y su asistente personal, Eugene Kang. Cuando est\u00e1 de vacaciones en Hawai, el presidente juega con sus amigos de Chicago y algunos viejos conocidos que tiene en las islas. Ninguna de esas personas quiso hacer comentarios para este art\u00edculo. La primera regla del club de golf presidencial: no hables del club de golf presidencial.<\/p>\n<p>Es comprensible que la Casa Blanca y los altos funcionarios de la campa\u00f1a oficial se nieguen a discutir el golf de Obama en la recta final de un a\u00f1o de reelecci\u00f3n. El presidente ha rechazado solicitudes de altos funcionarios del partido para jugar al golf con los contribuyentes ricos, para recaudar fondos para el Comit\u00e9 Nacional Dem\u00f3crata, como Bill Clinton lo hab\u00eda hecho. Decenas de escritores (incluido \u00e9ste) han pedido acompa\u00f1ar a Obama durante una vuelta, y la respuesta siempre ha sido negativa. S\u00f3lo una vez desde que asumi\u00f3 la presidencia, Obama ha jugado con un periodista; Thomas Friedman, columnista de opini\u00f3n del New York Times. Su vuelta, como era previsible, fue extraoficial.<\/p>\n<p>CUANDO EL PRESIDENTE ELECTO, Obama, estaba de vacaciones en Hawai, en diciembre del 2008, alguien film\u00f3 un video de algunos de sus hoyos. A lo largo de una pared de piedra que bordea el hoyo final del Mid Pacific Country Club de Kailua, un grupo de 100 personas fue testigo de un extra\u00f1o acontecimiento: un tiro de Obama con un wedge sali\u00f3 volando bajo y en direcci\u00f3n recta durante 75 yardas, antes de terminar en el borde del green.<\/p>\n<p>\u00abEy, muchachos, eso fue bastante bueno, \u00bfno?\u00bb, pregunt\u00f3 Obama a la multitud. \u00abEso casi compens\u00f3 mi drive de 20 yardas\u00bb.<\/p>\n<p>Todo el mundo se ech\u00f3 a re\u00edr. \u00ab\u00a1Es mejor que tu tiro en el bowling!\u00bb grit\u00f3 un hombre del p\u00fablico, en referencia a la lamentable marca de 37 que Obama registr\u00f3 en una pista de bowling en Pennsylvania durante la campa\u00f1a del 2008.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1As\u00ed es!\u00bb, respondi\u00f3 Obama.<\/p>\n<p>Durante los siguientes dos a\u00f1os y medio, el golf de la Casa Blanca fue decayendo. El presidente hab\u00eda heredado un pa\u00eds en medio de un derrumbe econ\u00f3mico y la administraci\u00f3n era consciente de los peligros de una aparici\u00f3n desconectada con la situaci\u00f3n. Pero el s\u00e1bado 18 de junio de 2011, Obama decidi\u00f3 mezclar el pasatiempo con el trabajo; una excepci\u00f3n que pondr\u00eda a prueba su gobierno. En un intento de poner en marcha las estancadas negociaciones sobre el presupuesto con el Congreso, el gobierno organiz\u00f3 una hist\u00f3rica cumbre de golf con el vocero de la C\u00e1mara de Representantes, John Boehner. Era la primera vez que un presidente en ejercicio hab\u00eda accedido a jugar un partido con el l\u00edder del principal partido de la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Boehner, quien posee ocho de h\u00e1ndicap y un bronceado permanente &#8211;no se puede tener lo anterior sin lo \u00faltimo&#8211;, disfrut\u00f3 de la oportunidad de vencer al presidente&#8230; y ganar puntos pol\u00edticos. Declar\u00f3 que le dir\u00eda a Obama en el primer tee: \u00abSe\u00f1or presidente, usted puede tener todos los golpes que desee. S\u00f3lo le costar\u00e1 un trill\u00f3n de d\u00f3lares cada uno\u00bb. Pero cuando se encontraron en el campo de golf, Obama, en un acto de jujitsu pol\u00edtico, insisti\u00f3 en que Boehner jugara con \u00e9l, no en su contra. Los dos hombres superaron al vicepresidente Joe Biden y al gobernador de Ohio, John Kasich, para ganar 2 d\u00f3lares, pero la ronda hizo poco para salvar el abismo entre ellos o construir un consenso sobre la gesti\u00f3n de la deuda nacional, y la tarjeta presidencial volvi\u00f3 al punto de inicio en su estrategia.<\/p>\n<p>Durante el D\u00eda del Padre este a\u00f1o, Mark Knoller, un corresponsal de la Casa Blanca para CBS News y tabulador autoproclamado de las rondas de golf de Obama, dio la noticia en Twitter: Obama estaba jugando su vuelta n\u00famero 100 como presidente. \u00abMe criticaron por todas partes\u00bb, dice Knoller. \u00abTengo la sensaci\u00f3n de que a la Casa Blanca no le gusta mucho que cuente las rondas, pero los hechos son los hechos\u00bb.<\/p>\n<p>El Comit\u00e9 Nacional Republicano salt\u00f3 por la noticia, emitiendo de un comunicado de prensa titulado \u00abDuffer en Jefe: Obama llega a las 100\u00bb. El subt\u00edtulo: \u00abEl golf de Obama es su principal pasatiempo\u00bb.<\/p>\n<p>El tema sigui\u00f3 para contrastar las rondas de Obama con las de George W. Bush, quien jug\u00f3 24 veces durante sus primeros tres a\u00f1os en el cargo y se retir\u00f3 despu\u00e9s de iniciar la guerra contra Irak. \u00abYo no quiero que una madre cuyo hijo haya muerto recientemente vea al comandante en jefe jugando golf\u00bb, dijo Bush.<\/p>\n<p>No era la primera vez que el Partido Republicano atacaba a un presidente democr\u00e1tico por el tiempo que dedicaba al golf. En 1996, Bob Dole cuestion\u00f3 la veracidad de las tarjetas de Clinton. \u00abNo sabr\u00eda decir si ha sumado 83 o 283 o 483\u00bb, dijo Dole. \u00abNunca lo sabremos\u00bb.<\/p>\n<p>Pero para Obama, la cr\u00edtica ha sido implacable. En diciembre del 2011, un comit\u00e9 Republicano nombrado Romney Victory Inc. lanz\u00f3 FortyFore.com, que cuenta el n\u00famero de vueltas que Obama ha hecho. El sitio dice que una donaci\u00f3n de 18 d\u00f3lares \u00abes todo lo que se necesita para enviar al presidente Obama en unas vacaciones permanentes jugando al golf\u00bb. En la Convenci\u00f3n Nacional Republicana en agosto, al menos cinco oradores hicieron chistes sobre el juego de golf de Obama. La broma del L\u00edder de la Minor\u00eda del Senado, Mitch McConnell, fue la t\u00edpica: \u00abDurante cuatro a\u00f1os, Barack Obama ha estado huyendo de los problemas de la naci\u00f3n. No ha estado trabajando para ganarse la reelecci\u00f3n. \u00c9l ha estado trabajando para ganarse un lugar en el PGA Tour\u00bb.<\/p>\n<p>Incluso Mitt Romney, el candidato republicano a la presidencia, se ha referido al tema. \u00abCreo que es hora de tener un presidente cuya idea de ser pr\u00e1ctico, no signifique practicar el swing de golf\u00bb, dijo Romney en diciembre de 2011. Romney en s\u00ed mismo es una singularidad: un capitalista adinerado que no juega golf.<\/p>\n<p>A MENUDO SE DICE que el golf expone el car\u00e1cter de un hombre, y eso es igualmente cierto para los presidentes. Lyndon B. Johnson acept\u00f3 jugar s\u00f3lo despu\u00e9s de que le dijeron que los links pod\u00edan ser \u00fatiles para torcer los brazos de los senadores recalcitrantes. Warren G. Harding jugaba y beb\u00eda whisky en la cancha &#8211;durante la prohibici\u00f3n, nada menos&#8211;, y dirigi\u00f3 una de las administraciones m\u00e1s corruptas del pa\u00eds. Los Bush, con gorras monogramadas con los n\u00fameros \u00ab41\u00bb y \u00ab43\u00bb jugaban r\u00e1pidamente, con indiferencia y con frecuencia de manera imprudente. Para mantener el juego en movimiento, George W. Bush rara vez se deten\u00eda a estudiar la jugada, prefiriendo los drives arriesgados por encima del agua. No pod\u00eda vislumbrar &#8211;o prefer\u00eda ignorar&#8211; los desastrosos resultados probables.<\/p>\n<p>Lo que es m\u00e1s revelador sobre el juego de Obama es el simple hecho de que todav\u00eda siga habiendo un juego; incluso ante todas las cr\u00edticas. \u00abDe un modo extra\u00f1o, hay que darle cr\u00e9dito a Obama por seguir jugando\u00bb, dice Steve Rushin, que ha escrito sobre el golf presidencial para Golf Digest. \u00abHabla del hecho de que \u00e9l realmente ama jugar al golf. No ser\u00eda tan dif\u00edcil dejar de jugar por las apariencias\u00bb.<\/p>\n<p>En cambio, las fuentes dicen que Obama, un jugador zurdo, ha bajada un poco el h\u00e1ndicap desde el 2008 y juega con 18. Pero est\u00e1 lejos de ser el jugador presidencial m\u00e1s prol\u00edfico. Ning\u00fan presidente ha jugado m\u00e1s que Woodrow Wilson, quien jugaba al menos un par de hoyos casi todas las ma\u00f1anas por prescripci\u00f3n m\u00e9dica para frenar su nivel de estr\u00e9s. Dwight D. Eisenhower sum\u00f3 cerca de 800 vueltas en dos per\u00edodos, inspirando a los dem\u00f3cratas a decir que Ike hab\u00eda inventado la semana laboral de 36 hoyos. (El chiste era literalmente cierto; Eisenhower jugaba todos los mi\u00e9rcoles por la tarde y s\u00e1bados por la ma\u00f1ana). En comparaci\u00f3n con ellos, Obama es un amateur, aunque uno con la pasi\u00f3n de los reci\u00e9n convertidos. Empez\u00f3 a jugar en la mitad de sus 30, mientras era senador estatal en Springfield, Illinois. Su esposa, Michelle, lo empuj\u00f3 hacia los links, esperando que cambiara sus partidos de b\u00e1squetbol por el juego m\u00e1s caballeroso del golf. Ahora Obama ve a este deporte como su \u00fanica oportunidad de simplemente pasear y pasar el rato.<\/p>\n<p>El golf, para Obama, se ha convertido en \u00abuna especie de santuario\u00bb, dice Andr\u00e9s W. L\u00f3pez, un abogado que conoce al presidente desde sus d\u00edas de Harvard. Sin embargo, puede haber una raz\u00f3n m\u00e1s por la que Obama no ha abandonado a su querido juego&#8230; y por la que la gente de Romney parece empe\u00f1ada en insistir en que debe dejar de jugar. Desde las elecciones presidenciales de 1980, ha surgido una curiosa tendencia: Jimmy Carter. Walter Mondale. Michael Dukakis. Bob Dole. Al Gore. John Kerry. John McCain. Ninguno de ellos ha jugado al golf. Todos ellos probaron el sabor de la amarga derrota en las elecciones. Todos ellos perdieron ante golfistas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>espn deportes ES UNA MA\u00d1ANA DE DOMINGO en mayo del 2011, y el presidente de los Estados Unidos est\u00e1 en el tee de salida del campo de golf de la base a\u00e9rea de Andrews. Ning\u00fan otro presidente hizo tanto como Barack Obama por mantener su golf en secreto. 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