agosto 16, 2010

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Una gran controversia se generó al final de la última ronda de PGA Championsip. Estando a punto de entregar la tarjeta y prepararse para junto a Kaimer y Watson para el Play Off, Dustin Johnson fue notificado que había cometido una falta que le acarrearía una penalidad.

Dustin Johnson dispara desde el bunker escondido entre la gente

Que ocurrió. Johnson había efectuado un tiro de salida del 18 defectuoso que le llevo a una zona a la derecha del fairway. Zona repleta de aficionados que al observar la bola que quedo entre ellos, fue rodeada inmediatamente sin participación de marshalls o asistentes de la PGA dada la multitud. Johnson llega hasta su bola y la encuentra rodeada de la multitud y con poco espacio para el tiro. La bola esta sobre arena en un área poco limitada y llena de pisadas cual ruta de paso. Johnson a duras penas realiza su tiro y completa el hoyo con bogey y lo alista para el desempate.

Bunker a la salida del público

En este momento es avisado por un árbitro que ha sido penalizado y deben aclarar la situación en la caseta de scores.

Dicen la autoridades que estando la bola sobre un bunker el jugador incurrió en swing de práctica sobre la arena y penalidad de dos golpes. Johnson alega que la zona no podía ser definida como Bunker ya que había público sobre ella y no estaba claramente delimitada. Finalmente los árbitros y jueces indican que si bien es cierta este alegato, las normas de campo y lo establecido como normas del torneo especificaban que toda arena era considerada como bunker y esto es mandatorio.

La conclusión es que Johnson acepta la pena y reglas son reglas. Pero queda el mal sabor de cómo la PGA no acompaña al jugador y advierte con tiempo las condiciones de terreno.

Esta decisión se volvió muy controversial, debido a que el campo de Whistling Straits, diseñado por el afamado arquitecto de campos, Pete Dye, tiene la friolera de, no de 60 ó 100 ó 200 trampas de arena, sino 1,200. Si leyó Ud. bién, 1,200 trampas. ¿Porqué tantas? Nos preguntamos . . . algunas de ellas muy chicas y no muy bien mantenidas.

Nos recuerda el caso del Argentino Roberto de Vicenzo en 1968 cuando se le descalifico por error en la tarjeta.

Esperemos todos aprendamos del caso y felicitamos la actitud profesional del joven Johnson al aceptar la decisión de los jueces so perdida de dinero y posición.