diciembre 23, 2008

(0) Comentarios

TigerWoods08_Chevron03.jpg

Su figura siempre será un imán para los aficionados y los medios. Tiger Woods habló a pocos meses de su esperado retorno. Fotos: AP

Tiger Woods usaba, en lugar de sus zapatos de golf, tenis comunes y corrientes. En lugar de tener a su lado la copa de algún trofeo, había una bebida refrescante. Como no lo hacía desde hacía 189 días, el mejor jugador de golf del planeta se sentó en una sala de prensa a hablar con los medios de comunicación del mundo. Una cosa sí no cambió con respecto a su último contacto con medios, a los pocos minutos de ganar el U.S. Open: la condición real de su rodilla izquierda.

Tras más de seis meses de silencio oficial, Woods habló durante la realización del Chevron World Challenge, el certamen en el que él es el anfitrión y con el que se cerró la temporada golfistica de manera definitiva. Tiger habló de todo, de la polémica con su ‘caddie’, de su proceso de recuperación y, por supuesto, de la pregunta que intriga al mundo del golf desde hace varias semanas: ¿Cuándo volverá a jugar?

Un semestre después de haberse sometido a una operación de reconstrucción del ligamento de su rodilla izquierda, en lo que se convirtió en su tercera cirugía en seis años, Woods comentó que su proceso de recuperación marcha sobre ruedas, que ya ha empezado a pegar algunos tiros con sus hierros medios y que pronto estará listo para jugar con una rodilla más estable que antaño. «He estado entrenando. Me estoy poniendo a punto para poder competir el otro año», comentó Woods. «Todo está dentro de lo presupuestado. No puedo pedir nada más», agregó.

Lo que todavía sigue siendo un misterio, inclusive para el propio Woods, es cómo va a reaccionar la rodilla cuando sea sometida a una ronda completa de práctica y a cuatro días de juego. Según su plan inicial, Woods espera poder empezar a pegar algunas bolas en el campo de práctica en enero, aunque ya ha empezado a practicar golpes como el ‘chip’ y el ‘putter’, golpes que no requieren un ‘swing’ completo y que no superan las 100 yardas de distancia. «Todavía no he pegado golpes con algunos de los palos de mi talega», confesó Woods. «No sé cuándo vaya a hacerlo y no sé cómo va a responder la rodilla. No sé cómo va a reaccionar cuando tenga una carga de trabajo normal. Eso, por supuesto, me va a llevar mucho más tiempo», agregó.

De hecho, la última vez que su rodilla estuvo sometida a una presión semejante fue hace seis meses, cuando se quedó con el título del U.S. Open en una cerrada final a 19 hoyos frente a Rocco Mediate. Esa semana, Woods jugó con una doble fractura en su ligamento y contó que era tal el nivel de su hinchazón al final del día que no podía ver su rodilla. «A medida que me arriesgo a pegar tiros más largos me acuerdo de lo que es pegar un ‘drive’ completó. Lo que pasa es que todavía no me atrevo a hacerlo. El último tiro completo lo hice en el U.S. Open y allí no me sentía muy bien», dijo Tiger.

TigerWoods08_Cheveron02.jpgWoods intentó hasta último momento no someter su rodilla a una nueva operación, pero sus ligamentos no se lo permitieron. Cuando tuvo su primera cirugía, a finales del 2002, los médicos le dijeron que solo tenía el 20 por ciento de su ligamento cruzado anterior. «Lo sorprendente es que conseguí llegar hasta este punto con una parte de mí totalmente destruida», sostuvo.

Cuando salió de su operación para drenar algunos líquidos, Woods tuvo que adaptar su ‘swing’ para compensar su posición. Ahora, con sus dos rodillas completas, Woods recordó cómo era volver a jugar con ‘todo el equipo’ completo. «De verdad se siento muy bien tener estabilidad en ambas piernas», siguió Woods. «Me hace sentir más fuerte y mucho mejor. Las cosas parecen estar en su punto. En estos últimos días me he sentido más fuerte y mis rodillas están mejor que nunca», dijo.

Sin embargo, a pesar de esa confianza, Woods es conciente que todavía no puede tomar ciertos riesgos y que es solo cuestión de tiempo para que pueda volver a jugar como todo el planeta espera. Parece increíble que apenas hayan sido seis meses los que Woods ha estado por fuera. En su ausencia, el irlandés Padraig Harrington ganó dos ‘Majors’, Estados Unidos ganó la Copa Ryder y jugadores como Anthony Kim y el colombiano Camilo Villegas lograron desarrollar su potencial al punto que ahora son considerados como sucesores del californiano.

«En cierto modo, esto es algo que de verdad no quiero volver a tener que hacer. Es decir, estar lejos de lo que me gusta es difícil. Pero por otro lado, pasé muchas horas agradables con mi familia y ese es un tiempo que nunca hubiera podido pasar de estar jugando», siguió Tiger, que cumplirá 33 años a finales de este mes de diciembre y que cuenta con 14 ‘Grandes’ y 65 victorias en su palmarés.

Woods se está acercando a la codiciada marca de 18 ‘Majors’ dejada hace un par de décadas por Jack Nicklaus. Sin embargo, ese no es su objetivo en este regreso a la competencia. Lo que más lo preocupa en este momento es saber si podrá volver con la fuerza con la que terminó. El Masters, que podría ser uno de sus primeros torneos del año, y el U.S. Open, que el próximo año estará en el campo de Bethpage Black, en el que Woods ganó en el 2002, son sin duda sus objetivos primarios en el nuevo año. Además, el PGA Championship de 2009 se jugará también en un campo que Tiger conoce y en el que fue segundo en el 2002: el campo de Hazeltine.

Por varios años, Woods ha dicho que su retiro será cuando no pueda dar lo mejor de su golf en el campo. Pero, estos meses, que se convirtieron en su para más prolongada desde que juega golf, le dieron algunas ideas de cómo serían los meses siguientes a un eventual retiro. «No quiero jugar a medias. Según los doctores, podría salir a jugar en este preciso momento, pero sé que no lograría estar al mismo nivel de todos. Eso no es lo que quiero. Esta pausa me dio una perspectiva distinta sobre mi futuro y sobre el golf en general», confesó.

Otro de los temas, no el principal, que abordó Woods fue el espinoso tema de su ‘caddie’ Steve Williams y de Phil Mickelson. Por lo pronto, Woods confirmó que Williams seguirá siendo su ‘partner’ y que el incidente ya había sido superado. Woods confesó que el incidente logró indisponerlo, en un momento poco conveniente, a pocos días del arranque del torneo de su fundación, en el que él es, por supuesto, el anfitrión y que ganó por primera vez el fijiano Vijay Singh.

Por supuesto, la polémica hizo que muchos pensaran que el ‘caddie’ más famoso del planeta debía empezar a pasar hojas de vida. Sin embargo, el propio Tiger se encargó de disipar las dudas. «Me comuniqué personalmente con Phil, le ofrecí mis disculpas y allí terminó todo. Luego, hablé con Stevie y discutimos lo que pasó. Él se siente muy mal por lo que pasó y por todo lo que desató su comentario», puntualizó.
Durante este último contacto con los medios, a Woods le preguntaron sobre su torneo (el Chevron World Challenge y que él ha ganado cuatro veces), sobre el premio a ‘Jugador del Año’ que ganó Padraig Harrington (Woods confesó que él mismo había votado por el irlandés), sobre el día siguiente a su cirugía («no se imaginan el dolor) su rehabilitación (en la que hubo mucha natación) y la llegada de nuevos jugadores como el colombiano Camilo Villegas o Anthony Kim. «Camilo tenía todas las herramientas para lograrlo, solo le faltaba mejorar con el ‘putter’. Eso lo consiguió en los últimos meses. Ahora, tiene todo completo», manifestó Woods.

admin