Shane Lowry afrontará la ronda final con una ventaja de cuatro golpes tras deleitar al público con otra actuación espectacular en la tercera jornada del Amgen Irish Open, situándose en una posición privilegiada para ganar el torneo de su país por segunda vez.

Shane Lowry
Lowry comenzó el día con tres golpes de ventaja, pero fue alcanzado en lo más alto de la clasificación por su compañero de juego, Jacob Skov Olesen, al llegar al ecuador del recorrido en el Trump International Golf Links & Hotel de Doonbeg, Irlanda.
Sin embargo, alentado por una multitud entusiasta, la estrella irlandesa de la Ryder Cup brilló en los últimos nueve hoyos; combinó putts para birdie con una serie de salvadas de par cruciales para distanciarse con cuatro golpes de ventaja y alcanzar un total de 16 bajo par, gracias a una tarjeta de 65 golpes que incluyó seis birdies y un único bogey.
Olesen fue el rival más cercano a Lowry, con un acumulado de 12 bajo par, tras lograr un eagle y tres birdies en los primeros nueve hoyos, seguidos de ocho pares consecutivos y un bogey final.
Bajo la atenta mirada del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, Lowry y Jacob Skov Olesen abrieron una gran brecha respecto al grupo perseguidor, cuyo competidor más cercano, Joaquín Niemann, se situaba con nueve bajo par.
Lowry amplió su ventaja a cuatro golpes gracias a un magnífico putt para birdie desde unos 9,5 metros (31 pies) en el primer hoyo del sábado, aunque luego tuvo que conformarse con el par en el segundo y el tercero, a pesar de haber generado buenas oportunidades en un inicio de ronda lleno de confianza.
Tras lograr un birdie en dos putts en el cuarto hoyo, sufrió su primer bogey del día en el quinto; aunque recuperó un golpe en el octavo, la gran actuación de Olesen hizo que ambos llegaran empatados en cabeza con 13 bajo par al finalizar la primera mitad del recorrido.
No obstante, Lowry recuperó el liderato poco después gracias a un birdie desde poco más de un metro (cuatro pies) en el décimo hoyo, y logró salvar un par vital desde unos 2,5 metros (ocho pies) en el siguiente para mantenerse por delante.
Volvió a hacer gala de su magia en el hoyo 12 al ejecutar un golpe de aproximación desde el rough que dejó la bola a menos de tres metros (nueve pies) del hoyo, embocando después el putt para birdie y situarse con dos golpes de ventaja y un total de 15 bajo par.
Logró salvar el par consecutivamente en los hoyos 13 y 14, antes de ampliar su ventaja a tres golpes con un birdie desde poco más de un metro en el hoyo 15. Además, realizó tres magníficas recuperaciones en los hoyos 16, 17 y 18, lo que le permitió afrontar la última ronda con una ventaja de cuatro golpes.
El jugador de 39 años, famoso por haber ganado este torneo como aficionado en 2009, comentó: «Siempre que juegas al golf en un campo tipo links con vientos de 15 o 20 millas por hora —y hacia el final refrescó un poco—, la situación se complica y te enfrentas a situaciones comprometidas para salvar el par».
«Creo que hoy hice un gran trabajo manteniéndome concentrado en el momento y jugando a mi propio ritmo».
«Disfruté muchísimo en los últimos nueve hoyos. El público estuvo increíble; me animaron durante todo el recorrido de vuelta a casa y espero que hagan lo mismo mañana».
«Tengo muchas ganas de que llegue mañana. Jugar en el último grupo y liderar el torneo de casa es una situación privilegiada y, sí, seguro que será divertido».
Al referirse a haber logrado embocar en un solo putt en nueve ocasiones durante la segunda mitad del recorrido, añadió: «Normalmente soy yo quien ve a otros hacerlo, así que ¿por qué no yo también de vez en cuando? Es agradable saber que leo bien las líneas, que lanzo la bola hacia donde quiero y que entra; ojalá siga así durante las próximas 24 horas».



