A veces el golf es caprichoso y ayer lo fue con Davis, que pegó un hierro 7 de segundo golpe que botó en el borde izquierdo del green, pegó en unas rocas y aterrizó en una mezcla de hierba, ramas y cañas. Al hacer el backswing, Davis admitió que había tocado alguna de esas ramas, incurriendo así la norma 13.4 que regula el movimiento de impedimentos sueltos y obteniendo dos golpes de penalización.
13-4. Ball in Hazard; Prohibited Actions Except as provided in the Rules, before making a stroke at a ball that is in a hazard (whether a bunker or a water hazard) or that, having been lifted from a hazard, may be dropped or placed in the hazard, the player must not: a. Test the condition of the hazard or any similar hazard; b. Touch the ground in the hazard or water in the water hazard with his hand or a club; or c. Touch or move a loose impediment lying in or touching the hazard.”
Inmediatamente después le otorgó la victoria a Furyk que consiguió su victoria número 15 en el PGA Tour y su segunda este año. Sobre lo ocurrido con Davis, Furyk comentó: “Es muy difícil ver que suceda en un momento clave de un torneo de golf. Raro para él por perder de ese modo y un poco también para mí por ganar de este modo.”
La actitud de Davis frente a la situación fue impecable. Nada más notar el mínimo contacto llamó al Director del Torneo, Slugger White, y le comentó lo que había sentido. Dos oficiales comprobaron las repeticiones y confirmaron las impresiones de Davis. Perdió lo que podría haber sido su primera victoria en el PGA Tour, aunque como dice White, su comportamiento ha sido excelente frente a esta situación y “le irá recompensando poco a poco.”
“Era una de esas situaciones en las que me pareció ver movimiento por el rabillo del ojo. Pensé que lo mejor era comprobarlo por la televisión y efectivamente, lo hubo.”
Muchos podríamos pensar que el motivo por el que se creó esta norma no era exactamente la situación que aconteció a Davis. Aún así, una norma es una norma y el inglés lo entendió perfectamente, mostrando no sólo un comportamiento ejemplar sino una fortaleza terrible. Furyk no sabía muy bien cómo reaccionar. Alzó su putter y saludó a las gradas con su gorra, confundiéndolas al mismo tiempo. Más tarde abrazó a sus hijos que corrieron a abrazar a su padre.
“Quería hacer responder a las gradas e intentar transmitirles mi alegría,” dijo Furyk, que ganó más de un millón de dólares y finalmente consiguió ganar en Harbour Town, después de firmar dos segundos puestos y un cuarto en 2005.
Davis ganó más de seiscientos mil dólares y su cuarto segundo puesto en el PGA Tour. “Haber cosneguido el torneo de esta forma no es definitivamente la soñada. Es obviamente una dura derrota para él y respeto y admiro lo que ha hecho.” Añadió Furyk.
Y creo que nos pasó a todos igual. Admiración hacia el jugador y ganas de ver qué hubiera pasado si no existiera la norma.



