enero 29, 2010

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La retirada de Tiger Woods de los torneos está afectando seriamente a los ingresos del golf profesional. La venta de entradas ha caído y los patrocinadores se resisten a entrar, salvo con descuentos significativos.

Tres de los 46 torneos que conforman el campeonato de 2010 aún carecen de patrocinador líder. Tampoco lo tienen 13 torneos de 2011, según informa The Wall Street Journal.

Sin Woods, el valor de los patrocinios del torneo, que cubren la mayor parte de los premios, podría bajar sensiblemente. «Tal vez el mercado ya no puede ofrecer premios de millones de dólares», señala Tony Ponturo, ex director de marketing deportivo de la cervecera Anheuser-Busch Inbev, uno de los principales patrocinadores del Tour.

La aseguradora Farmers Insurance Group, filial de Zurich Financial Services, acordó a última hora auspiciar el torneo de Torres Pines por 3,5 millones de dólares (2,5 millones de euros), la mitad de lo que llegó a pagar General Motors, anterior patrocinador.

Tim Finchmen, comisionado de PGA Tour, atribuye el descenso de los patrocinios al mal momento de la economía estadounidense, el declive de toda clase de auscipios deportivos y las bancarrotas de algunos de los mayores patrocinadores del golf, como GM, Chrysler y Stanford Group. Sus ejecutivos insisten en que el golf capeará la tormenta y que con el regreso de Woods y la vuelta a la senda del crecimiento económico internacional, el deporte seguirá prosperando.

En cualquier caso, la retirada de Woods y la consiguiente pérdida de millones de televidentes dejan claro lo mucho que el golf depende de su máxima figura.

Los ingresos del PGA Tour (entidad separada de los cuatro grandes campeonatos: el Masters, los abiertos de Estados Unidos y Gran Bretaña y el PGA) crecieron de 302,5 millones de dólares en 1996, el año que Woods empezó como profesional, a 981 millones en 2008. En 1997, cuando se adjudicó el primer máster, la audiencia televisiva ascendió a 50 millones de televidentes.

En lo que va de temporada, sin embargo, la audiencia promedio de los dos primeros torneos del año ha caído el 21% y el 30%, respectivamente, respecto al año anterior.

«Tiger Woods es el golf», dice Jay Rosenstein, ex vicepresidente de progrmamación de CBS Sports. «El temor es que, en el caso de un deporte cuya identidad está tan ligada a la idea del honor, lo que ha pasado sea sumamente perjudicial», en alusión a los escándalos personales del golfista.