Cómo ganar algunos golpes…

 

Marcelo H. Barba

En realidad no existe una receta mágica para ahorrarnos golpes en un partido de Golf; en todo caso se trata de respetar un conjunto de situaciones que pueden ayudarnos muy positivamente a lograr ese objetivo.

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Mis pensamientos y convicciones me llevan a pensar que todo, en definitiva, se trata de nuestra actitud es decir, de querer y de proponernos a nosotros mismos cambiar en algo para obtener otra cosa diferente.

Obvio que la pregunta que sigue es: ¿en qué deberemos cambiar o qué cosa deberíamos cambiar?

Para ahorrar golpes en nuestras ansiosas vueltas de Golf de los fines de semana (para sumar 5 golpes menos, siendo conservador), podemos iniciar la lista por aquí:

a) Comencemos a jugar a partir de las 10 de la mañana. Entre dicha hora y el mediodía es el mejor horario para una serie de circunstancias que nos beneficiarán en el ahorro de golpes.

La explicación más simple es que a esa hora no nos encontraremos con humedad excesiva en el pasto. El piso mojado por el rocío, se irá secando a medida que el sol caliente la tierra. Parecerá obvio, pero cualquier cosa que ruede sobre un pasto seco rodará más que en el mojado… y ni hablar de los greens, porque allí experimentaremos todas las sensaciones de la humedad, desde la pelota que pica, se hunde, corre poco y siempre nos quedamos cortos del hoyo; hasta el otro extremo (según avanza la mañana) donde la veremos rebotar como picando sobre un tambor y deslizándose como si fuera por encima de un vidrio cuando todo está seco y caliente…

Por último, el hecho de salir a jugar más tarde nos dará la posibilidad (no despreciable, por cierto) de dormir y descansar unas horas más, esas que a veces necesitamos y no podemos disfrutar en nuestra cama. Podremos tomarnos un buen desayuno, en lugar de salir apurados con un café en la boca, y alimentarnos un poco mejor para sostener las energías que necesitaremos.

Llegar descansado a la cancha de Golf nos otorga un “hándicap” por sobre quienes comenzaron hace tres horas al amanecer, que supuestamente estarán mal alimentados, casi vestidos con sus pijamas y en pantuflas…

b) Si a pesar de todo insistimos en despertarnos con los primeros rayos del sol, o nos echan de la cama… tampoco salgamos a la cancha temprano. Aprovechemos la ocasión para practicar unas 30/50 pelotas en la zona de práctica. Eso nos aflojará el chasis, las articulaciones y nos dará una primera sensación de juego antes de poner nuestra pelota sobre el tee del 1.

c) Una vez parados sobre el tan esperado tee del 1, aquel que nos terminará de despertar con una bofetada de realidad, haciendo que nuestros primeros tiros sean despreciables… mi consideración entonces, para ahorrarnos otros golpes adicionales es simple: Olvidémonos del Driver por un rato.

Observemos más detenidamente nuestra bolsa de palos y escojamos cualquier otro que no sea el driver, a pesar de que tengamos frente a nuestros ojos un tremendo y largo Par 5… Sin miedo, tomemos nuestro hierro 7 (es un ejemplo) y ejecutemos un humilde tiro de 130 yardas, que no es tanto pedir.

Si todo funcionó como pienso… la bola habrá aterrizado en el medio del fairway sin ningún problema adicional (de esos que suman multas por irse al agua, por fuera de los límites o a un hermoso y húmedo bunker).

Mientras vamos entrando en calor y comenzamos a sentir las sensaciones del Golf, miremos al resto de los acompañantes (los que irónicamente se asombraron cuando nos vieron ejecutar la salida con un hierro). Ahora disfrutemos en silencio los destinos aventurados de cada cual, pero ni hagamos una mueca, sólo pensemos en que nos ahorramos un golpe… y apenas comenzó la vuelta.

Lo que sigue, dependerá de nuestro ánimo que seguramente estará mejor que al comienzo; de la distancia del hoyo y de las ganas que tengamos de pegar un hermoso 2do golpe con nuestra confiable madera 5 o 7…

d) Hace calor… hidratémonos. Aquí no hay secretos ni alternativas.

Llevemos siempre una bebida y tomemos un par de tragos cada 20/30 minutos, aunque no sintamos sed. Es fundamental estar hidratado para lograr una buena concentración. Cuando aparece la sensación de sed lamentablemente es tarde… y si la cosa avanza en esa dirección, en minutos más tendremos más ganas de tirarnos debajo de un regadero que de pegar un buen tiro.

e) Caminemos ágilmente, pero saquemos de nuestros bolsillos cualquier cosa que haga ruido (llaveros, monedas, etc.), apaguemos el celular o pongámoslo en modo vibrar y pidámosle a nuestros acompañantes que hagan lo propio. Pensemos más, detengámonos y observemos un poco más de lo habitual antes de ejecutar el tiro, luego volvamos a caminar ágilmente. Mantenerse activo en una caminata ágil impedirá la pérdida de calor en nuestros músculos y eso, es otro secreto importante para cuando estemos pegando y necesitemos potencia.

f) Hagamos un paso ‘frugal’ por el bar del hoyo 9. Una fruta, una bebida, una visita al baño y nos vamos. Evitemos un encuentro sibarita con los amigos de siempre y cambiemos en algo nuestra costumbre en ese sentido… cuanto más comamos, más tardaremos en digerirlo; nuestra sangre estará distraída ‘allá abajo’ tratando de resolver cosas del cuerpo en lugar de irrigar y mantener concentrado a nuestro cerebro.

g) Existe un ejercicio mental importante para no arrastrar nuestras miserias al próximo hoyo y seguir así, de hoyo en hoyo, recordando lo mal que nos fue, perdiendo la concentración de lo que vendrá y lo que está por resolverse en el presente. Practiquemos el mecanismo de hacer de cuenta que justo recién ahora comenzamos a jugar (aunque estemos por salir del hoyo 6, no importa); borremos el mal recuerdo inmediato a como dé lugar, pongamos nuestra cabeza en blanco y pensemos que acabamos de comenzar el partido.

h) El ahorro se pone sabroso (el ahorro de golpes digo) sobre el mejor lugar del campo: En el Green…

A esta altura de los acontecimientos, supongo que todos los que nos consideramos medio fanáticos le habremos dedicado unos cuantos minutos de práctica al putting-green, intentando tomarle la mano a las velocidades del pasto y a identificar cómo estamos de precisos con nuestra puntería. En lo personal, considero que invertir ese tiempo de práctica antes de salir a jugar evitará que nos sorprendamos cuando nos enfrentemos al Green verdadero del primer hoyo (aunque convengamos y coincidamos, en que no todas las zonas de ‘putting’ de los clubes se asemejan a los verdaderos greenes que posee el campo).

Digamos otra vez -como lo leímos y nos lo dijeron tantas veces- que tenemos que recurrir inexorablemente a una rutina confiable que nos permita: marcar y limpiar la pelota; observar lateralmente si sube o baja la línea; ídem para los costados tratando de ver si cae a la derecha o izquierda; hacer un ‘putt-swing’ de práctica para medir la potencia que le daremos; en fin, hasta podríamos incorporar la rutina de acomodarnos los calzones tal como lo hace el tenista Nadal antes de ejecutar su saque.

Lo importante de todo esto, sobre el Green, es no innovar. Tomemos nuestro putter como lo hicimos siempre y peguemos como pegamos siempre. Lo remarco así, porque si queremos ahorrarnos golpes, las prácticas de nuevas posiciones, golpes, grip de las manos, etc., deberíamos hacerlas antes y sobre un Green de práctica.

Cualquier cosa que nos distraiga o nos saque de concentración, debería ser una alarma interna que nos indique que deberemos revisar todo nuevamente, no toda la rutina, sino los ángulos, direcciones y potencia del golpe.

Si tenemos dudas de nuestra potencia (un factor generador de golpes adicionales) nunca, jamás, nos quedemos cortos del hoyo, es decir, es preferible pasarnos y volver, que frustrarnos por no haber llegado. Para aquellos casos en que la pendiente sea a favor del hoyo y nuestra pelota se encuentre por encima del mismo, hagamos de cuenta que el hoyo está una palma más cerca de la pelota de lo que realmente está.

Otro consejo práctico muy útil, es observar a los demás. Aunque parezca una tontería, el hecho de mirar y analizar la rodada y caída de cada uno de los tiros que nos preceden, nos ayudará a calcular nuestras variables. A veces vemos a golfistas que se apuran por ejecutar primero que otros, otras veces los vemos distraídos sin prestarle atención ni a la velocidad de caída que tienen ciertos tiros difíciles, en fin… como dice el refrán “Mirando se aprende mucho” aquí es 100% aplicable pero reformulándolo diría: “mirando al Green nos dejará conocer algunos de sus mil secretos”.

Cuando subimos al Green y aún persiste la humedad y rocío de la mañana, en su superficie hallaremos otra señal… allí habrán dejado sus imperceptibles líneas de rodada los golfistas anteriores a nuestra línea; y esas sutiles marcas podrán ser de gran ayuda para rectificar alguna de las caídas y potencias que originalmente nos imaginamos.

A bajar esos golpes de más y mis deseos de excelente Golf para el fin de semana.

Marcelo H. Barba

 

Publicado: 16 noviembre, 2021 - Por admin - Leer mas...


Jugar sin la cabeza…

Marcelo Barba

Tantas veces hablamos, leímos y escuchamos cosas sobre la influencia que tiene nuestro estado mental en el Golf… sin embargo no llegamos a comprender cabalmente qué es lo que uno siente en ese proceso real. Este efecto -obviamente- se trasladará y contagiará al resto de nuestras actividades que requieran cierto nivel de concentración. Acabo de comprobarlo personalmente.

Por diferentes circunstancias -que ya no vienen al caso recordar- hace unos meses pasé por el mal rato de quedarme sin trabajo. A pesar de que tenía la promesa de volver a firmar otro contrato, mientras aguardaba ansioso a que sucediera, el tiempo pasó tan lentamente que me pareció una eternidad. Experimenté un bajón anímico que arrastró más pensamientos y actividades. Leer más …

Publicado: 3 noviembre, 2021 - Por admin - Leer mas...


Animarse al comienzo… aceptar el ocaso.

Marcelo H Barba

 

Estar preparados para asumir un nuevo plano de desafío es fundamental, pero no dejemos que el miedo o la vergüenza nos frenen nuestra voluntad para abordarlo.

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Créanme que uno nunca se sentirá al 100% listo, sino hasta que comience a hacerlo.

Como muchas personas un día me empezó a atraer el Golf. De aquel día ya pasaron más de 30 años. Leer más …

Publicado: 7 septiembre, 2021 - Por admin - Leer mas...


Cuanto más limpia… más vuela

Marcelo H Barba

Uno de los elementos más importantes de nuestro equipo son las pelotas, además de los palos, obviamente.

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Si no prestamos atención a su estado, estaremos regalándole distancia y precisión gratuitamente a la cancha y con ello probablemente desperdiciaremos excelentes ejecuciones.

No es un hecho menor que existan tantas e importantes marcas de pelotas, con variados modelos, componentes internos, terminaciones y durezas. La tecnología para fabricarlas avanzó significativamente en el tiempo, sin embargo, todas las marcas y modelos tienen una característica común: los hoyuelos que cubren el 100% de su superficie.

Esas pequeñas depresiones se llaman Dimples y existe abundante literatura al respecto, como para saber más de sus formas y de las cantidades que posee cada pelota, pero digamos en términos generales que cada bola posee entre 300 a 400 concavidades y que podrán presentase como círculos, hexágonos u otras geometrías.

Hasta hoy (más allá de las reglas sobre, que básicamente acotan su peso y diámetro) no apareció ninguna pelota que reemplace esa ‘particularidad’, pues parece ser la única forma aerodinámica disponible para que la bola impactada vuele a gran velocidad, se mantenga por más tiempo en el aire y se gane más distancia en cada golpe.

En cambio una pelota lisa, sin ‘dimples’, al volar crearía un efecto de baja presión por detrás de la misma, dicho efecto no haría más que aumentar la resistencia haciendo que caiga más pronto. Los hoyuelos en la esfera impedirán entonces, que se generen efectos aerodinámicos no deseados y que la bola se ‘sustente’ en el aire por un lapso mayor.

Ahora bien, cuando jugamos en un campo húmedo y embarrado, toda la suciedad que se adhiera a la pelota, hará que dichos hoyuelos queden tapados, conformando zonas lisas en un gran porcentaje de la superficie; motivo por el cual es más que aconsejable limpiarla cada vez que esté permitida esta acción; por ejemplo, cuando se habilita el juego con “lie mejorado” donde podremos marcar, levantar y limpiar nuestra bola sin cometer infracciones.

No obstante, juguemos o no con lie mejorado, he visto y todos podemos observar con mucha frecuencia que muchos golfistas desde el tee de salida inclusive, apoyan su pelota con suciedad, sin advertir que no es un problema de higiene o de basura, sino de performance en el vuelo de la misma…

Es interesante recurrir a la historia de los comienzos de este deporte-disciplina, porque las primeras pelotas que usaban quienes nos precedieron, eran totalmente lisas. En el mejor de los casos esféricas, pero recubiertas con un cuero cosido por dentro y llenas de plumas de ganso… Para leer un poco más sobre este tema en particular y conocer cómo cambió la pelota de Golf que hoy utilizamos, les recomiendo ingresar y aprovechar la información que nos ofrecen en este link: http://naukas.com/2011/04/04/por-que-las-bolas-de-golf-tienen-agujeros/

Que tengan un buen fin de semana –sin lluvia ni barro– y no olviden de mantener brillantes las pelotas de Golf en todo el recorrido…

Hasta la próxima.

Marcelo H. Barba

Publicado: 19 agosto, 2021 - Por admin - Leer mas...


Atreverse…

Marcelo H. Barba 

Siempre hay una salida, siempre… Si señores, o la enfrentamos o la resolvemos ‘lateralmente’, pero dependerá de nuestra confianza y disposición mental. Hablo en este caso, de las situaciones que encaramos al decidir cruzar el agua.

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Salvo pocas excepciones, no existen obstáculos de agua que no puedan salvarse por el lado más débil, es decir, acercándonos al borde donde comienza el agua o ejecutando un buen tiro hacia alguno de los lados del amenazante lago. Pero como dije, todo es cuestión de confianza y disposición mental. Leer más …

Publicado: 10 agosto, 2021 - Por admin - Leer mas...


Hice lo que pude… Dedicado a las Chicas

 

 Marcelo H. Barba

Después de explicaciones, idas, venidas, profesores… e instrucciones, no me quedó otra que abdicar en mi intento de convencerla para que jugásemos juntos.

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En realidad hice un esfuerzo y hasta conseguí un buen profe, pero como a mi esposa no le atraía el Golf era casi imposible persuadirla, sobre todo, por lo que significaba su decisión en términos de compromisos horarios, de prácticas y algunos cambios de hábitos (alejarse un poco de sus amigas precisamente los fines de semana, cuando podíamos dedicarle horas a la práctica y al juego).  Leer más …

Publicado: 22 julio, 2021 - Por admin - Leer mas...


Ni lo pienses… ó te caes.

Hace unos días miraba la tele. Mientras hacía ‘zaping’ para encontrar Golf, me puse a observar con detenimiento a un equilibrista en su riesgosa caminata. Un tipo súper concentrado caminando sobre un cable a más de 15 metros de altura (creo…).

Este acróbata hacía algo muy claro para no caerse, no observaba nada que no fuese el punto de llegada. Nunca miró hacia atrás ni para abajo. Quizás ello lo hubiera sacado del ‘trance’ en el que estaba, con el consecuente peligro para su vida. Leer más …

Publicado: 26 mayo, 2021 - Por admin - Leer mas...


¿Probaste verte a ti mismo…?

Marcelo H Barba

En realidad esta nota debería llamarse “Usando la Tecnología”; esa que siempre llevamos con nosotros y a veces no sabemos cómo sacarle el jugo de una forma más aprovechable. Me refiero a nuestros aparatos celulares inteligentes (ya no digo más teléfonos…) porque se han convertido en puras estaciones de tecnología, capaces de hacer de todo, además de actuar como teléfonos tradicionales.

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Sin ánimo de atrasar el juego, la propuesta es que encendamos y grabemos algunos videos de nuestros swings. Obviamente, que la cosa será más entretenida si lo hacemos entre jugadores amigos, pero consideremos lo siguiente:

Mientras cada golfista que compone la línea se prepara, adopta su stance, realiza dos o tres swings de práctica y finalmente ejecuta su tiro (de cualquier hoyo y sitio), existe un tiempo ‘muerto’ en los acompañantes que esperan por su turno, que podría aprovecharse para que alguien encienda su “Smart-Phone” y registre esos segundos de ejecución.

Si bien podríamos grabar cualquier ejecución, el mejor sitio de espera de todos los jugadores (antes que se dispersen en búsqueda de sus propias pelotas) es en el tee de salida de cada hoyo, aunque eventualmente también existan otras oportunidades donde algunos estén lo suficientemente cerca -uno del otro- como para ‘filmarse’…

En principio, estas acciones no deberían producir ningún atraso, ya que no estamos cargando más segundos a la espera y preparación de cada tiro.

Una buena recomendación sería, designar de antemano a un responsable por ‘filmar’ las acciones, preparado y enfrentando al ejecutor -como si fuese un profe frente a su alumno- a una distancia lógica.

La siguiente propuesta (aunque sea ridículo, vale aclararlo) es que no haya segundas ni terceras tomas del mismo cuadro. La idea no es transformar un partido de Golf en un set de filmaciones.

Es decir, se graba ‘la toma’ tal y cual salió, sin posibilidades de repetición, aunque en realidad si lo analizamos, tendremos tantas oportunidades de registro como de golpes que realicemos en los 18 hoyos… (Si hay alguien cerca que desea hacer de filmador y no le agregamos tiempos a la ejecución).

Pienso que lo óptimo sería tomar sólo 4 o 5 escenas ‘claves’ de nuestras habilidades: 1) El swing de salida de algún hoyo; 2) un swing del 2do. tiro desde el fairway; 3) uno desde el rought; 4) otro desde un bunker, y si realmente hay tiempo… 5) alguno de ejecución del Putter. Ya está, con eso podremos trabajar mucho en nuestro swing (y pasarla bien).

Si luego de finalizar el juego, tranquilos (solos o en grupo de amigos) tuviéramos la posibilidad de “ver” fríamente lo que hizo cada uno, en cada oportunidad ‘clave’ y en sus distintos tipos de swing, no sólo nos divertiríamos, sino que además aprovecharíamos cada circunstancia para aprender más sobre nuestros errores, que seguramente advertiríamos con mayor facilidad a través de un video casero, que lo único que pretendió fue registrar con naturalidad cada ejecución.

Ya me imagino los preparativos del grupo de golfistas… vayan preparados este fin de semana para realizar algo distinto y divertido, con el valor agregado que cada uno le quiera poner a su nueva forma de aprender mirándose a sí mismo…

Buen Golf, pásenla bien y que lo disfruten todos.

Marcelo H. Barba

Publicado: 12 mayo, 2021 - Por admin - Leer mas...


S.O.S. UN PROFESOR POR AQUÍ, POR FAVOR…!!

Marcelo H Barba

(Continuación de “La importancia de un buen Profesor”)

Días atrás compartimos unas líneas relacionadas con los recuerdos y la necesidad de contar en algún momento de nuestra formación, con la asistencia de un buen profesor.

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Me había comprometido en continuar con este tema para compartir, más que nada, mis propias experiencias y ofrecerlas para quienes quieran aprovechar algunos ‘atajos’ y ahorrarse unos dineros…

Comenzando con esta 2da parte, voy a ser sincero y decirles que no se puede aprender Golf sólo tomando clases, aunque lo hagamos con el mejor profesor del mundo. Eso es –solamente- una porción del aprendizaje.

Así como alguna vez tuvimos la oportunidad de enfrentarnos a un simulador (de avión, moto, automóvil o de Golf) e intentamos entender y comprender cada uno de los comandos que aparecían frente a nuestra vista, no podremos decir que dominamos ninguno de esos dispositivos virtuales, si además, nunca tuvimos la posibilidad de realizarlo “en vivo”, es decir, sentarnos frente a un auto real (por Ej.) y probar cómo funciona cada uno de los elementos que supuestamente aprendimos en las clases ‘virtuales’.

Pasa lo mismo cuando deseamos asimilar otro idioma. Del mismo modo también, será complicado aprenderlo y dominarlo, si solamente lo hacemos a través de los libros, de un profesor y de algunos videos. Inevitablemente necesitaremos “el vivo”, es decir, convivir algún tiempo con las personas y en el mismo sitio donde se desarrolla y se utiliza el idioma que intentamos aprender. De otra forma y con mucha suerte nos convertiríamos en expertos teóricos que sucumbirían ante el primer diálogo real…

No se aprende Golf con ningún libro, ni revista especializada, ni memorizando todas sus reglas; ni tampoco mirando los cientos de videos de los mejores profesionales, desde que comenzaron a jugarlo.

Pero todo lo anterior irónicamente, resulta indispensable para entenderal Golf… no obstante, no es suficiente…

En primera instancia recurriremos a nuestros ‘amigos-golfistas’ y quizás también a nuestro primer instructor de Golf, el que con dos o tres sesiones nos enseñará lo básico como para impactar decentemente una pelota, en un sitio de práctica razonablemente adaptado, con una coqueta alfombrilla para pararnos y colocar nuestras pelotas sobre un ‘tee’; frente a un balde de 50 o 100 pelotas duras, abolladas y lastimadas por miles de golpes. Y con eso pensaremos que ya está…

Luego de una larga ‘temporada’ en esos Driving de práctica, simulando al Golf, hasta podríamos llegar a convencernos de haber conocido y podido dominar algunas técnicas y golpes… Y no está nada mal que así sea.

Pero en algún punto de nuestra ‘capacitación virtual’ llegará el día… más temprano que tarde y no podremos contener nuestra ansiedad. Entonces, saldremos a recorrer un campo real de Golf por 1ra vez, obviamente con alguien que nos apadrine y franquee el acceso. Que esté dispuesto a pasar un inolvidable día junto a nosotros.

A ese punto de nuestra instrucción seguramente seremos poseedores de una hermosa bolsa, de un set de palos, de nuevos y lustrosos zapatos, muchas pelotitas, una vistosa gorra, guantes y demás atuendos que el ‘protocolo’ nos contagió. Así estaremos dispuestos –sin dormir- desde la noche anterior para hacer el debut tan esperado…

Llegó el momento. Ahora pondremos a prueba lo que aprendimos, enjaulados y practicando en un Driving que jamás borraremos de nuestra memoria. Pero… Casi inmediatamente nos enfrentaremos a la realidad.

Nada de lo que supusimos que funcionaría lo hará como pensamos. Habrá pasto real bajo nuestros pies, viento, sol, humedad, barro, gente jugando y otras tantas más mirándonos en el tee del 1… (y eso nos hará sentir fatales)

Apoyaremos la pelota, listos para iniciar el hoyo 1 y luego de dos o tres swings de práctica -o de nuestro mejor revoleo artístico del drive- impactaremos la bola (hacia algún lugar del Planeta…). Nos invadirán unas irresistibles ganas de irnos antes de seguir recorriendo el campo, pero gracias a la calma que nos transmitirá quien nos acompañe, terminaremos de convencernos de seguir avanzando hacia el green, preocupándonos por no realizar más de 14 ejecuciones para meterla en el hoyo-1.

S.O.S…!!!  ¿Qué hicimos mal? ¿Qué cosa nos faltó…? ¿Estuvimos aprendiendo Golf, o acaso qué…?

Todos los comienzos en general se presentan algo traumáticos… tal vez, esa sensación sea en definitiva el ‘incentivo’ que necesitamos para comprender mejor lo que sigue.

Entender la necesidad de ser asistidos por un Profesor, a diferencia de aquel valiente instructor que oportunamente nos dio acceso a las primeras herramientas.

Y aquí viene lo importante:

Cuando tomemos la decisión de recorrer un campo real junto a un Profesor, este buen profesional comenzará por cuidar mucho nuestro aspecto mental, anímico y el fortalecimiento del amor propio. ¿Cómo lo hará…?

Pues bien, nos acompañará pacientemente en los días y horarios donde prácticamente nadie juega y la cancha parece estar a nuestra entera disposición, sin presiones ni miradas, sin tiempos perentorios, sin público… tomándonos los tiros que necesitemos cada ocasión que ejecutemos, pisando y sintiendo una verdadera cancha de Golf bajo nuestros pies.

Nos ayudará a seleccionar el mejor palo para la salida de cada hoyo, a interpretar los carteles que indican (en cada tee) las distancias y dificultades; a tomar un buen ‘stance’ de acuerdo al nivel del piso de la salida; a incorporar las 1ras sensaciones de distancia y de potencia para conocer mejor lo que puede ofrecernos cada palo de la bolsa, en fin, hasta llegaremos a enfrentar las situaciones más clásicas para entender la correcta aplicación de reglas y multas, sea por sacar la pelota de límites, por hundirla en un lago, por aterrizar en un bunker y por dejarla –por Ej.- pegada al tronco de un árbol que justo está en línea con nuestro objetivo.

Mientras vayamos caminando juntos, golpe a golpe (como dice Don Serrat), también aprovecharemos esos imperdibles minutos para fortalecernos en cuestiones relacionadas con la ética y cortesía, dialogar sobre las situaciones donde deberíamos ceder el paso a quienes juegan atrás, respetar el honor de las salidas en cada tee de cada hoyo, así como el turno de ejecución en el campo y sobre el green… y mil cosas más que solamente incorporaremos a nuestro saber, si lo hacemos en compañía, en paz, tranquilidad y la belleza que además nos transmite este ejercicio de recorrer un campo.

No recuerdo bien ni puedo precisar cuántas fueron las veces que realicé estas experiencias con mi Profesor; no obstante, tengo la imagen clara de la 1ra vez que participé de un juego real, con otros jugadores, en una cancha hermosa, con mucho público… mis sensaciones de ‘inicio’ no fueron (tan) traumáticas y hoy reconozco que cuando enfrenté el tee del primer hoyo estaba mejor preparado y mentalizado, como si estuviera con mi Profesor…

Les aseguro que cuando iba a ejecutar mi 2do golpe ya no tenía mariposas en el estómago, ni sensaciones de temor y mi amor propio habían mejorado… a pesar de haberla enviado al rought con un asqueroso ‘slice’ (que luego, con el tiempo y esfuerzo pude aceptar y luego domar).

De aquellos primeros momentos a hoy, han pasado años, no obstante recuerdo y rescato la esencia de un mensaje claro que proviene de mi viejo Profesor: “Tienes que tomar la valiente decisión de salir a una cancha real. No es bueno pasar tantas horas simulando en un sitio de práctica; y del mismo modo, aceptar mansamente que para crecer bien (en experiencias de Golf y en otras cosas de la vida) a veces necesitamos de la ayuda de un tutor, como esos que les ponen a las plantas para asistirlas en sus primeros meses de crecimiento…”

Más adelante seguiremos compartiendo algunas anécdotas divertidas y consejos, que alguna vez recibí y me han dado muchas satisfacciones en la vida y el Golf, aunque aun (irónicamente) no me considere buen golfista. Intentaré traer un tema interesante y polémico: “¿Qué pretendes del Golf…?”

Buen fin de semana para todos, junto a sus amigos y quizá…  esta vez acompañados de un Profesor.

Marcelo H. Barba

Publicado: 4 mayo, 2021 - Por admin - Leer mas...


Golf en ‘rosa’…

Marcelo Barba

A partir de lo que voy a escribir, seguramente obtendré la antipatía de algunos lectores, pero prefiero ser sincero y decir lo que pienso antes que cualquier otra cosa.

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Voy a ingresar a una zona difícil, sobre todo porque reconozco que vivimos en un mundo cambiante y acelerado, donde todo parece ser cuestionable y reformulable, hasta lo dogmático. Leer más …

Publicado: 24 marzo, 2021 - Por admin - Leer mas...


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